Busqué refugio entre los pétalos,
bajo los árboles, más allá de las montañas,
dentro una grieta recién abierta, junto al agua del arroyo,
del manantial, del río y del vasto océano, en tierras extranjeras
y hasta en las fruterías para escapar del recuerdo de tu delicioso aroma,
pero me resultó imposible.
Intenté esconderme,
desaparecer en el vasto desierto,
allí donde habitan las flores que poco
o nunca florecen para escaparme de ti
y de los poemas, pero mis esfuerzos
fueron infructuosos.
Cada mañana, el pensamiento
más hermoso que viene a la mente
es cuando la luz el sol, parecida a ti,
refleja tu cálida presencia en mi poesía.
Fidel Guerra. Feb 27, 2024.