BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
De dónde nutriste
esa misma hoja solitaria
solitaria y triste
dónde mandaste el cuerno
sacrosanto de la venganza
el recuerdo doloroso de la identidad
el mustio devaneo impetuoso
como un torrente, de tu sangre
bajo las salinas del cerebro?
Bajo las salinas de la abundancia
entre medias de un cortinaje desteñido
lejos de los suicidios adolescentes
que se matan por cualquier cosa,
y ya no cotizan al alza, hallaste
silenciosos monstruos acallados
por tus venas, organizaciones no gubernamentales
de óxidos y tragicomedias.
Escondiste, bajo tu ala grande,
el misterioso afán de un hombre valiente,
de la escopeta al final del pasillo
del vientre de una moza sangrante y pérfida
y
en la desidia del mundo una glorificación
del astuto vino y la melopea consuetudinaria.
Oh mundo, en las lenguas de las flores
aparecidas hace años ocurren misterios
que sólo tú comprendes y dejas,
en suspenso, la mitología académica
de un equilibrio y una moneda lanzada
verticalmente-.
©
esa misma hoja solitaria
solitaria y triste
dónde mandaste el cuerno
sacrosanto de la venganza
el recuerdo doloroso de la identidad
el mustio devaneo impetuoso
como un torrente, de tu sangre
bajo las salinas del cerebro?
Bajo las salinas de la abundancia
entre medias de un cortinaje desteñido
lejos de los suicidios adolescentes
que se matan por cualquier cosa,
y ya no cotizan al alza, hallaste
silenciosos monstruos acallados
por tus venas, organizaciones no gubernamentales
de óxidos y tragicomedias.
Escondiste, bajo tu ala grande,
el misterioso afán de un hombre valiente,
de la escopeta al final del pasillo
del vientre de una moza sangrante y pérfida
y
en la desidia del mundo una glorificación
del astuto vino y la melopea consuetudinaria.
Oh mundo, en las lenguas de las flores
aparecidas hace años ocurren misterios
que sólo tú comprendes y dejas,
en suspenso, la mitología académica
de un equilibrio y una moneda lanzada
verticalmente-.
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