pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
Somos aquel deseo
que formulaste inconsciente,
somos el fuego
que nos complace ferviente,
somos el océano
que no tiene afluentes,
somos el eco del pasado
jugando a ser inocentes.
Soy tu carne febril y servicial
dama desnuda de hambre sexual,
soy la musa soñadora e ilusa
que a veces en llanto posa confusa,
soy la ternura inocente del beso
y a la vez del dolor soy su rezo,
soy fuente de la riqueza que amas
y el mundo raro que desarmas.
Eres camino predecible e incierto
que se vuelve oasis o desierto,
eres la noche fría en el fuego
y ciego permaneces en el ruego,
los pasos no siguen a tu lengua
y al amor sutilmente lo mengua.
Oportunidad ruegas con ahínco
pero paralizado no das el brinco,
susurrando haces promesas
y en la meta no haces proezas.
"No luches si al final vas a ser cobarde".
que formulaste inconsciente,
somos el fuego
que nos complace ferviente,
somos el océano
que no tiene afluentes,
somos el eco del pasado
jugando a ser inocentes.
Soy tu carne febril y servicial
dama desnuda de hambre sexual,
soy la musa soñadora e ilusa
que a veces en llanto posa confusa,
soy la ternura inocente del beso
y a la vez del dolor soy su rezo,
soy fuente de la riqueza que amas
y el mundo raro que desarmas.
Eres camino predecible e incierto
que se vuelve oasis o desierto,
eres la noche fría en el fuego
y ciego permaneces en el ruego,
los pasos no siguen a tu lengua
y al amor sutilmente lo mengua.
Oportunidad ruegas con ahínco
pero paralizado no das el brinco,
susurrando haces promesas
y en la meta no haces proezas.
"No luches si al final vas a ser cobarde".