Junior O.
Poeta asiduo al portal
Me quedo quieto
y
dejo que tus labios me acaricien
como viento en el verano.
Tu dictas el ritmo
y
los limites entre el sigue y el detente.
Me desvistes con la curiosidad de un
explorador en tierra no descubierta.
Puedo sentir tus manos tibias en mi
pecho acelerando los latidos de mi
corazon.
En ti todo grita sensualidad.
Aún tu olor me excita,
abrumando mi sentido,
doblegando mis impulsos,
exigiéndoles que se arodillen ante ti.
Yo solo soy la vela de tu fuego.
Sin ti me apago y me convierto en
algo obsoleto.
Tu eres la llama que le da sentido a
mi existencia.
Arropando mis ganas con tu calor.
y
dejo que tus labios me acaricien
como viento en el verano.
Tu dictas el ritmo
y
los limites entre el sigue y el detente.
Me desvistes con la curiosidad de un
explorador en tierra no descubierta.
Puedo sentir tus manos tibias en mi
pecho acelerando los latidos de mi
corazon.
En ti todo grita sensualidad.
Aún tu olor me excita,
abrumando mi sentido,
doblegando mis impulsos,
exigiéndoles que se arodillen ante ti.
Yo solo soy la vela de tu fuego.
Sin ti me apago y me convierto en
algo obsoleto.
Tu eres la llama que le da sentido a
mi existencia.
Arropando mis ganas con tu calor.
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