Juan Oriental
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Primavera que estás llegando!
No me colmes de flores si no es esa.
¡Esa!, y si no me la trajeras,
¡préstame tu llave de abrir el verano!
Préstame tu llave de abrir el verano,
permanecer en ti, ¡no me interesa!
Me embriagaré de sol, vino y poemas,
por esa que no traes ¡y espero tanto!
A esa que no traes y espero tanto,
me hallará aguardándola el otoño;
quizás la encuentre cual tardío retoño
y reverdezca mi hojarasca en su regazo.
Y reverdezca mi hojarasca en su regazo,
casi seca y resignada al cruel invierno.
¡Primavera! mentaré tu sortilegio,
si me prestas tu llave... ¡Y es un trato!
...
No me colmes de flores si no es esa.
¡Esa!, y si no me la trajeras,
¡préstame tu llave de abrir el verano!
Préstame tu llave de abrir el verano,
permanecer en ti, ¡no me interesa!
Me embriagaré de sol, vino y poemas,
por esa que no traes ¡y espero tanto!
A esa que no traes y espero tanto,
me hallará aguardándola el otoño;
quizás la encuentre cual tardío retoño
y reverdezca mi hojarasca en su regazo.
Y reverdezca mi hojarasca en su regazo,
casi seca y resignada al cruel invierno.
¡Primavera! mentaré tu sortilegio,
si me prestas tu llave... ¡Y es un trato!
...
Última edición: