Alan Gabriel
Poeta recién llegado
El Sol me lastima esta tarde, ¿tengo opción?...los amigos son amigos.
Cansado de depender de la agonía de los demás mi vida se opaca ante la maldita luna cuya luz arde en mis ojos.
Adoro las risas y sus cálidos abrazos ellos son mi única familia, ¿qué haría sin su dulce amistad?
Odio la felicidad plagada de mentiras y reflejos que ocultan el verdadero propósito de su acercamiento: lástima.
Extraño los recuerdos de nuestra infancia a pesar de todo siguieron junto a mí.
Me repugna ver sus miserables rostros alejados por el fuego que me consume en su desgraciada soledad.
Intento sacarlos de mi mente, se que se han ido para siempre pero aún los recuerdo en mis oscuros sueños.
Sus voces siguen devorando mis oídos, sus manos arrancan los trozos de carne que con gusto entrego para que desaparezcan.
Se que se han ido pero mi mente no libera sus endemoniadas almas
Cansado de depender de la agonía de los demás mi vida se opaca ante la maldita luna cuya luz arde en mis ojos.
Adoro las risas y sus cálidos abrazos ellos son mi única familia, ¿qué haría sin su dulce amistad?
Odio la felicidad plagada de mentiras y reflejos que ocultan el verdadero propósito de su acercamiento: lástima.
Extraño los recuerdos de nuestra infancia a pesar de todo siguieron junto a mí.
Me repugna ver sus miserables rostros alejados por el fuego que me consume en su desgraciada soledad.
Intento sacarlos de mi mente, se que se han ido para siempre pero aún los recuerdo en mis oscuros sueños.
Sus voces siguen devorando mis oídos, sus manos arrancan los trozos de carne que con gusto entrego para que desaparezcan.
Se que se han ido pero mi mente no libera sus endemoniadas almas