Morgan H.Yabar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Y la locura reza con las cuencas que le quedan.
Afronta, torciendo las esquinas de su boca
Los despojos, siguen estrellándose en la roca.
Astillas se ciernen en los parpados
Y te acaricio un poco más,
en mi cuerpo, tu cuerpo.
En tu ausencia, respira la mía.
Bésame, mi amor infinito,
para alguna vez, habites
también el frío.
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