TATIANA
Poeta adicto al portal
LA LUCHA DE MI OTRO YO, CON EL ALCOHOL
Andres de L & TATIANA
Desde muy pequeño solía tomar
con los cuates en cada fiesta y en
cada cantina, pero nunca imagine
el trágico final que me esperaría.
Las desgracias ufanas, los metódicos
dolores... de una resaca infernal,
ahora continúo viéndome maldecido,
preguntando aun, de el ¿Por qué?.
Pasa el tiempo tan rápido que no veo
resultado alguno, pero continuo en el
mismo sitio que me vio desde un principio.
Aun me acobardo, efímeramente me evaporo
en la inmadurez de mis actos aceptando el vicio
que antes era un vil juego, ahora me cercena,
muriendo en el abismo.
No quisiera morir, quisiera luchar y con el tiempo
demostrar que al fin la pude dejar, pero primero
debo aceptar antes que nada, que soy un alcohólico.
A cada minuto, cada mes y cada año en el que me encuentro,
en el que me doblego he decido pararme, encontrare un sentido
a mis arrebatos, darle una causa tangible a mis juegos pero ni siquiera
tengo la paz mental, ni el completo dominio, para pensar, de mi cuerpo.
Andres de L & TATIANA
Desde muy pequeño solía tomar
con los cuates en cada fiesta y en
cada cantina, pero nunca imagine
el trágico final que me esperaría.
Las desgracias ufanas, los metódicos
dolores... de una resaca infernal,
ahora continúo viéndome maldecido,
preguntando aun, de el ¿Por qué?.
Pasa el tiempo tan rápido que no veo
resultado alguno, pero continuo en el
mismo sitio que me vio desde un principio.
Aun me acobardo, efímeramente me evaporo
en la inmadurez de mis actos aceptando el vicio
que antes era un vil juego, ahora me cercena,
muriendo en el abismo.
No quisiera morir, quisiera luchar y con el tiempo
demostrar que al fin la pude dejar, pero primero
debo aceptar antes que nada, que soy un alcohólico.
A cada minuto, cada mes y cada año en el que me encuentro,
en el que me doblego he decido pararme, encontrare un sentido
a mis arrebatos, darle una causa tangible a mis juegos pero ni siquiera
tengo la paz mental, ni el completo dominio, para pensar, de mi cuerpo.