poetakabik
Poeta veterano en el portal
23. Aún estás cuando no estás
Aún estás cuando el viento no te nombra,
cuando el café no sabe a tus mañanas,
cuando en la cama hay sábanas tempranas
y un hueco que no duele si te asombra.
No estás, y sin embargo aquí se alfombra
tu risa en las esquinas más lejanas;
tu amor es un perfume sin campanas
que me visita aun cuando me asombra.
24. Sin necesidad de verte
No necesito verte para hallarte,
ni escucharte decir que me recuerdas;
te llevo como el río a sus riberas,
como el sol lleva luz al estandarte.
En mí habita tu imagen sin buscarte,
en mí floreces sin que tú lo vieras;
te amo sin tocar tus primaveras,
sin voz, sin calendario, sin alarde.
25. Tu ausencia no me hiere
No es pena lo que siento si no llegas,
ni angustia lo que en mí tu sombra deja;
mi amor no se derrumba ni se queja,
ni clama por un nombre en las refriegas.
Aprendí que el que ama no doblega,
no ruega, no reclama ni se aleja;
tu ausencia no me hiere ni me aqueja:
me enseña que lo eterno no se niega.
26. En el silencio estás
No necesito ruido para hallarte:
en cada pausa habita tu memoria,
y en cada sombra brilla tu victoria
como si en mí quisieras resguardarte.
No me hables, no regreses por nombrarte;
no rompas esta calma con tu historia.
Tu silencio me canta su oratoria:
no has vuelto… y sin embargo sé esperarte.
27. Nada se ha ido
No se ha ido lo que ya fue vivido,
no se esfuma el abrazo que fue puro,
ni el beso que sin prisa fue maduro,
ni el gesto que en la piel dejó sentido.
Lo que amamos no queda en el olvido,
aunque el cuerpo camine otro futuro;
amar es un milagro tan seguro
que aún lejos… lo amado está conmigo.
Aún estás cuando el viento no te nombra,
cuando el café no sabe a tus mañanas,
cuando en la cama hay sábanas tempranas
y un hueco que no duele si te asombra.
No estás, y sin embargo aquí se alfombra
tu risa en las esquinas más lejanas;
tu amor es un perfume sin campanas
que me visita aun cuando me asombra.
24. Sin necesidad de verte
No necesito verte para hallarte,
ni escucharte decir que me recuerdas;
te llevo como el río a sus riberas,
como el sol lleva luz al estandarte.
En mí habita tu imagen sin buscarte,
en mí floreces sin que tú lo vieras;
te amo sin tocar tus primaveras,
sin voz, sin calendario, sin alarde.
25. Tu ausencia no me hiere
No es pena lo que siento si no llegas,
ni angustia lo que en mí tu sombra deja;
mi amor no se derrumba ni se queja,
ni clama por un nombre en las refriegas.
Aprendí que el que ama no doblega,
no ruega, no reclama ni se aleja;
tu ausencia no me hiere ni me aqueja:
me enseña que lo eterno no se niega.
26. En el silencio estás
No necesito ruido para hallarte:
en cada pausa habita tu memoria,
y en cada sombra brilla tu victoria
como si en mí quisieras resguardarte.
No me hables, no regreses por nombrarte;
no rompas esta calma con tu historia.
Tu silencio me canta su oratoria:
no has vuelto… y sin embargo sé esperarte.
27. Nada se ha ido
No se ha ido lo que ya fue vivido,
no se esfuma el abrazo que fue puro,
ni el beso que sin prisa fue maduro,
ni el gesto que en la piel dejó sentido.
Lo que amamos no queda en el olvido,
aunque el cuerpo camine otro futuro;
amar es un milagro tan seguro
que aún lejos… lo amado está conmigo.
Última edición: