sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
TITULO: LA LUZ DEL SOL QUE DUERME A LA LUNA.
AUTOR: SERGIO BERMÚDEZ.
La luz del sol que duerme a la luna
que se acuesta en mi alma
y se besa en la llama que arde en mi locura
canto a la mar y arde mi sonrisa
que tierno es pensar que rima el verso que prende mi ternura.
Me acuesto en la llama que me lleva más allá de mis dudas y no caigo en la oscuridad solo sonrío hasta el atardecer y luego te beso en el anochecer y caigo para besarte en los labios y tus ojos son de cristal no se rompen solo arden de deseo de alcanzar tu mente.
Las noches duermen sin saber donde estoy porque los años pasan y me cuentas tus pesadillas y arde mí alma y tus labios no se explicar donde están y me atrapas y voy volando a las estrellas y solo te puedo escuchar solo soy un mortal que quiere ser tu poema.
Solo te pido que me beses y hagamos una hoguera y entre rima y rima cantes mi nombre y no temas porque es el principio de nuestra existencia.
Besando te pido que salgas a tu manera de ese miedo que nos condena porque la fiebre sube con nuestras cadenas y nuestra energía se encuentra en nuestros ojos cuando abren nuestras fantasías y quiero que me cojas de esa agua de luna que se sumerge para beber de tus venas y quiero sonreírte y no mirar atrás sin antes no decirte que eres agua dulce que hace que despierte y arda en tu luz y no quiero perderte porque eres esa bella durmiente que no puedo despertarte si no es a través de los sueños y quiero alcanzar ese sol y esa luna cuando le tocamos la letra de ese nombre que alcanza tu huella, yo te pido que me ayudes a entenderte cuando cae tu mundo en mi alma y no puedo desorientarme sin antes no decirte te quiero, las palabras son testigas de ese embrujo que me lleva a mi locura y que derrama mi sangre y olvida mi luz porque no caeré del sueño y me cogeré de tus manos y no soltaré esa huella que tatúa nuestro amor y nuestro nombre porque nos amamos tanto que no deja de ser todo una simple locura.
AUTOR: SERGIO BERMÚDEZ.
La luz del sol que duerme a la luna
que se acuesta en mi alma
y se besa en la llama que arde en mi locura
canto a la mar y arde mi sonrisa
que tierno es pensar que rima el verso que prende mi ternura.
Me acuesto en la llama que me lleva más allá de mis dudas y no caigo en la oscuridad solo sonrío hasta el atardecer y luego te beso en el anochecer y caigo para besarte en los labios y tus ojos son de cristal no se rompen solo arden de deseo de alcanzar tu mente.
Las noches duermen sin saber donde estoy porque los años pasan y me cuentas tus pesadillas y arde mí alma y tus labios no se explicar donde están y me atrapas y voy volando a las estrellas y solo te puedo escuchar solo soy un mortal que quiere ser tu poema.
Solo te pido que me beses y hagamos una hoguera y entre rima y rima cantes mi nombre y no temas porque es el principio de nuestra existencia.
Besando te pido que salgas a tu manera de ese miedo que nos condena porque la fiebre sube con nuestras cadenas y nuestra energía se encuentra en nuestros ojos cuando abren nuestras fantasías y quiero que me cojas de esa agua de luna que se sumerge para beber de tus venas y quiero sonreírte y no mirar atrás sin antes no decirte que eres agua dulce que hace que despierte y arda en tu luz y no quiero perderte porque eres esa bella durmiente que no puedo despertarte si no es a través de los sueños y quiero alcanzar ese sol y esa luna cuando le tocamos la letra de ese nombre que alcanza tu huella, yo te pido que me ayudes a entenderte cuando cae tu mundo en mi alma y no puedo desorientarme sin antes no decirte te quiero, las palabras son testigas de ese embrujo que me lleva a mi locura y que derrama mi sangre y olvida mi luz porque no caeré del sueño y me cogeré de tus manos y no soltaré esa huella que tatúa nuestro amor y nuestro nombre porque nos amamos tanto que no deja de ser todo una simple locura.