Arcadia
Poeta recién llegado
La luz se está apagando
del agua que la inunda,
y hay un corazón oscuro
y encharcado dentro de un pecho;
hay una pena inquieta
y un dolor eterno en cada silencio,
y el tiempo va corriendo
cansado de tanto lamento.
Por dentro solloza una voz
y su murmullo es un martirio;
lentas pero constantes
son las gotas que van cayendo
y penetran tristes en cada pensamiento;
y la penumbra se estremece
inundada de un fluir permanente.
Las hojas caen desde el otoño
de esta inquietud perenne;
se enfría el espacio helado
que ocupa un vacío líquido;
y queda el paisaje borroso,
nublado y cansino el tiempo,
inerte y mojado el suelo y el viento.
del agua que la inunda,
y hay un corazón oscuro
y encharcado dentro de un pecho;
hay una pena inquieta
y un dolor eterno en cada silencio,
y el tiempo va corriendo
cansado de tanto lamento.
Por dentro solloza una voz
y su murmullo es un martirio;
lentas pero constantes
son las gotas que van cayendo
y penetran tristes en cada pensamiento;
y la penumbra se estremece
inundada de un fluir permanente.
Las hojas caen desde el otoño
de esta inquietud perenne;
se enfría el espacio helado
que ocupa un vacío líquido;
y queda el paisaje borroso,
nublado y cansino el tiempo,
inerte y mojado el suelo y el viento.