La maga desnuda

Lebowsky

Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuál fue el hechizo
cuál el prodigio
que ella me hizo
que renovó un vestigio.

En un alma derruída
en un entuerto de vida
se erigió un monumento
despertó el sentimiento.

Y halló el gozo
halló mi alegría
cuando estaba en el pozo
ella me sonreía.

Yo era una sombra rota
en una esquina ignota
y mi constante desidia
todo lo presidía.

Pero alcanzó mi corazón con su sonrisa
y sus ojos me apartaron de la cornisa
y su boca me ofrecio su húmedo refugio
y mi tristeza no resistió el subterfugio
de su piel canela, de sus labios sin prisa
de sus pechos erectos, de su mirada concisa.
 
El amor tiene ese gran don, de hacer reír hasta la mirada más triste, bellas letras, buenas tardes.
 
Sublime canto al amor bien llevado por tu
prodigiosa pluma, placer leerte Lebowsky,
fortísimo abrazo en mi saludo buen amigo.

Cuál fue el hechizo
cuál el prodigio
que ella me hizo
que renovó un vestigio.

En un alma derruída
en un entuerto de vida
se erigió un monumento
despertó el sentimiento.

Y halló el gozo
halló mi alegría
cuando estaba en el pozo
ella me sonreía.

Yo era una sombra rota
en una esquina ignota
y mi constante desidia
todo lo presidía.

Pero alcanzó mi corazón con su sonrisa
y sus ojos me apartaron de la cornisa
y su boca me ofrecio su húmedo refugio
y mi tristeza no resistió el subterfugio
de su piel canela, de sus labios sin prisa
de sus pechos erectos, de su mirada concisa.
 
despues de tiempo le visito y me encuentro con estas grandiosas letras, muy complacido, mis saludos
 
Cuál fue el hechizo
cuál el prodigio
que ella me hizo
que renovó un vestigio.

En un alma derruída
en un entuerto de vida
se erigió un monumento
despertó el sentimiento.

Y halló el gozo
halló mi alegría
cuando estaba en el pozo
ella me sonreía.

Yo era una sombra rota
en una esquina ignota
y mi constante desidia
todo lo presidía.

Pero alcanzó mi corazón con su sonrisa
y sus ojos me apartaron de la cornisa
y su boca me ofrecio su húmedo refugio
y mi tristeza no resistió el subterfugio
de su piel canela, de sus labios sin prisa
de sus pechos erectos, de su mirada concisa.



Bueno y con un uso del idioma claro y culto al pasar la lectura. Un agrado leerte, saludos desde Colombia.
 
El amor tiene ese gran don, de hacer reír hasta la mirada más triste, bellas letras, buenas tardes.
Gracias Marlen es usted muy amable y lleva mucha razón en lo que comenta, diría que tiene también el don de hacer llorar hasta a la más alegre también. Un afectuoso saludo.
 
Sublime canto al amor bien llevado por tu
prodigiosa pluma, placer leerte Lebowsky,
fortísimo abrazo en mi saludo buen amigo.

Es usted muy amable querido Ramiro, aprecio enormemente su generoso comentario. Se le saluda con cariño.
 
Bueno y con un uso del idioma claro y culto al pasar la lectura. Un agrado leerte, saludos desde Colombia.
Gracias por sus amables apreciaciones estimado APOLO, le saludo desde aquí al lado, pues me hallo en este grandioso país que tan bien me ha recibido. Un abrazo.
 
Cuál fue el hechizo
cuál el prodigio
que ella me hizo
que renovó un vestigio.

En un alma derruída
en un entuerto de vida
se erigió un monumento
despertó el sentimiento.

Y halló el gozo
halló mi alegría
cuando estaba en el pozo
ella me sonreía.

Yo era una sombra rota
en una esquina ignota
y mi constante desidia
todo lo presidía.

Pero alcanzó mi corazón con su sonrisa
y sus ojos me apartaron de la cornisa
y su boca me ofrecio su húmedo refugio
y mi tristeza no resistió el subterfugio
de su piel canela, de sus labios sin prisa
de sus pechos erectos, de su mirada concisa.
Ella fue un hallazgo de primer orden en un momento de los malos e ilumino los días con su sonrisa. Muy bello amigo Lebowosky. Un saludo. Paco.
 
Ella fue un hallazgo de primer orden en un momento de los malos e ilumino los días con su sonrisa. Muy bello amigo Lebowosky. Un saludo. Paco.
Gracias estimado compañero, en efecto fue un hallazgo afortunado, le envío un afectuoso saludo.
 
Cuál fue el hechizo
cuál el prodigio
que ella me hizo
que renovó un vestigio.

En un alma derruída
en un entuerto de vida
se erigió un monumento
despertó el sentimiento.

Y halló el gozo
halló mi alegría
cuando estaba en el pozo
ella me sonreía.

Yo era una sombra rota
en una esquina ignota
y mi constante desidia
todo lo presidía.

Pero alcanzó mi corazón con su sonrisa
y sus ojos me apartaron de la cornisa
y su boca me ofrecio su húmedo refugio
y mi tristeza no resistió el subterfugio
de su piel canela, de sus labios sin prisa
de sus pechos erectos, de su mirada concisa.
Ellla supo y supuso que en la formulacion perdida podria conquistar
esos espacios apartados del amor. la tristeza rota y esa pena
diluida para sentir el verdadero instind¡sto de una naturaleza
abierta. excelente. saludos de luzyabsenta
 

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