Orfelunio
Poeta veterano en el portal
La mala puta
Un chiquito, chiquito,
se fue a buscar la vida;
chiquito, chiquito,
regresó con la medida,
y midió, midió chiquito,
sin saber lo que medía.
Si al medir medimos parcos
mediremos siempre media,
que la parte que midamos
sólo es parte y filatelia.
Mídeme de arte,
no me midas de postín,
porque en Midas fue adorarte
y ahora el oro tiene un fin.
Las aguas en que me baño diariamente
son los mares que vomita la energía,
la cátedra de grandes boxeadores
el destino denigrando la melancolía.
Veterano tipo de alto techo,
popular pérdida del cuerpo,
el Irlandés era amigo del combate,
no dudó a enfrentarse a ese mate
y tomó un café, y algo de tiempo.
¡Qué palmarés!
La calidad parece zurda,
que nos vendió por caridad
la catapulta,
y se guardo por santidad
la mala puta.
Se levanta el boxeador
y ya está en la lona,
intenta levantarse,
pero el K.O no le perdona;
sobre el cuerpo sudor y sangre,
en el bolsillo buena bolsa.
Estuvo cerca la victoria,
y en la tercera fila está la novia
que se besa con un púgil;
se levanta con rabia,
y por fin llegó la gloria,
que fueron puños sobre el ágil
contrincante de esta historia.
No ganó el combate,
pero un hombre no se dobla.
Un chiquito, chiquito,
se fue a buscar la vida;
chiquito, chiquito,
regresó con la medida,
y midió, midió chiquito,
sin saber lo que medía.
Si al medir medimos parcos
mediremos siempre media,
que la parte que midamos
sólo es parte y filatelia.
Mídeme de arte,
no me midas de postín,
porque en Midas fue adorarte
y ahora el oro tiene un fin.
Las aguas en que me baño diariamente
son los mares que vomita la energía,
la cátedra de grandes boxeadores
el destino denigrando la melancolía.
Veterano tipo de alto techo,
popular pérdida del cuerpo,
el Irlandés era amigo del combate,
no dudó a enfrentarse a ese mate
y tomó un café, y algo de tiempo.
¡Qué palmarés!
La calidad parece zurda,
que nos vendió por caridad
la catapulta,
y se guardo por santidad
la mala puta.
Se levanta el boxeador
y ya está en la lona,
intenta levantarse,
pero el K.O no le perdona;
sobre el cuerpo sudor y sangre,
en el bolsillo buena bolsa.
Estuvo cerca la victoria,
y en la tercera fila está la novia
que se besa con un púgil;
se levanta con rabia,
y por fin llegó la gloria,
que fueron puños sobre el ágil
contrincante de esta historia.
No ganó el combate,
pero un hombre no se dobla.