Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
En el portal alumbra tímido
el brote de un amarillo tulipán,
en el perfil de tu cara
se dibuja mi leyenda nocturna,
la mañana cae de golpe.
Con una primavera en los ojos
te miro,
y me enamoro de tu calma infinita
de tus ojos cerrados
y del sol acariciando
tu pelo.
Asisto a mis sentidos que se revelan
Indómitos
frenando a mi boca que quiere
sumergirse en tu cuello,
tímido tulipán de brote sencillo
alzándose en el portal
para imitar tu brillo.
Confesiones abiertas en mi piel
esto de andar tus curvas
en línea recta,
calma infinita, sosiego en mi cielo
callada tu en mis ojos
durmiendo.
La mañana cae de golpe
para subirse a tu boca
parece que la magia
te hubiera tocado los labios,
un café para existir en este momento
un café para ¡vivir! sin tu boca,
y se despiertan tus ojos
como espejos luminosos
y me deslizas un beso
como si cayera una gota de una hoja.
La mañana cae de golpe
y se despierta tu alma
y tu boca.
el brote de un amarillo tulipán,
en el perfil de tu cara
se dibuja mi leyenda nocturna,
la mañana cae de golpe.
Con una primavera en los ojos
te miro,
y me enamoro de tu calma infinita
de tus ojos cerrados
y del sol acariciando
tu pelo.
Asisto a mis sentidos que se revelan
Indómitos
frenando a mi boca que quiere
sumergirse en tu cuello,
tímido tulipán de brote sencillo
alzándose en el portal
para imitar tu brillo.
Confesiones abiertas en mi piel
esto de andar tus curvas
en línea recta,
calma infinita, sosiego en mi cielo
callada tu en mis ojos
durmiendo.
La mañana cae de golpe
para subirse a tu boca
parece que la magia
te hubiera tocado los labios,
un café para existir en este momento
un café para ¡vivir! sin tu boca,
y se despiertan tus ojos
como espejos luminosos
y me deslizas un beso
como si cayera una gota de una hoja.
La mañana cae de golpe
y se despierta tu alma
y tu boca.
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