manotempesti
Poeta recién llegado
Este dueto fue primeramente un poema de scarlata (en rojo) que hizo surgir un comentario en verso de manotempesti (verde). Para satisfacer curiosidades, la versión original está en http://www.mundopoesia.com/foros/poemas-generales/39561-azul-azul-y-espuma-post303021.html#poststop
O sea que de dos poemas individuales, uno nacido del otro, armados este dueto. Tal vez por eso suene como un diálogo, donde mano va respondiendo a las estrofas de scarlata. Hemos tratado de integrarlo, y esperamos que el resultado sea feliz
En esta noche ,
tejedora de distancias,
se levanta el mar
con su marea, que en un lunar
imperceptible in crescendo,
invade la playa de los hombres
para aliviarla de tanto sol a plomo,
del plomo de sus días.
Para cubrir castillos de arena, sus vanos juegos;
compadecida, arropa... sueños.
Cómplice
de un pasado sin patrias
que duele.
Como duelen los interrogantes
que quedaron lejos.
Incompletos.
El mar, el mar es toda una patria.
Mar y poesía son patrias,
de donde venimos y a donde arribamos
todos los días, y Ese Día.
Donde nos sumergimos para restarle
dolor a las incertidumbres
por el conjuro doblemente poderoso
de la mar-mar
infinita de secretos
y la mar-palabras,
ese batiscafo con que intentamos
desabismar sus tesoros
Sobre el horizonte,
tejados
que presagian
los metros recorridos.
Y, entre rumores de olas
y ráfagas de espuma,
abecedarios y palabras
para nombrar
lejanías. Para poblar
distancias.
Esa marea trae, dices,
abecedarios
¡Quién nos llenara, por las noches,
sutilmente,
el alma con las letras del océano...!
Para ponerles a tus lejanías coto
a fuerza de nombrarlas
como hizo Adán con las bestias
y mitigar así su miedo.
Y todo es, de repente,
azul. Azul y espuma.
Gracias por la fuerza de tu ola
que puso las mías a romper,
en esta tarde
de la que no esperaba mucho;
y me voy
chorreando mares,
los pies chapoteando,
el alma llena
O sea que de dos poemas individuales, uno nacido del otro, armados este dueto. Tal vez por eso suene como un diálogo, donde mano va respondiendo a las estrofas de scarlata. Hemos tratado de integrarlo, y esperamos que el resultado sea feliz
En esta noche ,
tejedora de distancias,
se levanta el mar
con su marea, que en un lunar
imperceptible in crescendo,
invade la playa de los hombres
para aliviarla de tanto sol a plomo,
del plomo de sus días.
Para cubrir castillos de arena, sus vanos juegos;
compadecida, arropa... sueños.
Cómplice
de un pasado sin patrias
que duele.
Como duelen los interrogantes
que quedaron lejos.
Incompletos.
El mar, el mar es toda una patria.
Mar y poesía son patrias,
de donde venimos y a donde arribamos
todos los días, y Ese Día.
Donde nos sumergimos para restarle
dolor a las incertidumbres
por el conjuro doblemente poderoso
de la mar-mar
infinita de secretos
y la mar-palabras,
ese batiscafo con que intentamos
desabismar sus tesoros
Sobre el horizonte,
tejados
que presagian
los metros recorridos.
Y, entre rumores de olas
y ráfagas de espuma,
abecedarios y palabras
para nombrar
lejanías. Para poblar
distancias.
Esa marea trae, dices,
abecedarios
¡Quién nos llenara, por las noches,
sutilmente,
el alma con las letras del océano...!
Para ponerles a tus lejanías coto
a fuerza de nombrarlas
como hizo Adán con las bestias
y mitigar así su miedo.
Y todo es, de repente,
azul. Azul y espuma.
Gracias por la fuerza de tu ola
que puso las mías a romper,
en esta tarde
de la que no esperaba mucho;
y me voy
chorreando mares,
los pies chapoteando,
el alma llena