manumalversación
Poeta fiel al portal
Ya no era yo tan pequeño pero me encantaba escribir con mi dedo sobre la arena mojada de la playa, como si fuese a quedarse allí grabado mucho tiempo. Y al momento, venía ese mar, que buscaba alcanzar mi grabado a cada ola, para sencillamente borrar mis letras con pasmosa suavidad, aunque yo retrocedía unos metros atrás en la orilla y lo volvía a escribir, porque durante esos minutos en que aún permanecían mis palabras intactas, sentía que tenían un mensaje eterno.
Nunca supe esperar a que bajara la marea.
Nunca supe esperar a que bajara la marea.