Cuando te conocí,
eterna, inmóvil, lista para ser admirada...
definidamente perfecta,
mi amor por ti era fugaz e imperfecto.
Ahora que sé que el paso del tiempo y del viento
te zarandean como a cualquier hijo de vecino,
ahora que te bajé sin miedo del altar
y te contemplé bella en tu imperfección,
ahora,
mi amor por ti es tranquilamente perfecto.
eterna, inmóvil, lista para ser admirada...
definidamente perfecta,
mi amor por ti era fugaz e imperfecto.
Ahora que sé que el paso del tiempo y del viento
te zarandean como a cualquier hijo de vecino,
ahora que te bajé sin miedo del altar
y te contemplé bella en tu imperfección,
ahora,
mi amor por ti es tranquilamente perfecto.
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