troovadordelanoche
Poeta recién llegado
Cuando el amor por su ausencía brilla,
cuando sellaste tus sentimientos en el baúl de tu huardilla,
cuando destronaste mi corazón
en aquel gélido invierno
incitando a Dios a que te llevara en el viento.
Poesía desde las tinieblas traigo,
alentando mis sofocos de cuando enamorado estuve
que como el fósforo de una cerilla se consume.
No sonrías lo bueno pasajero
queda lo malo duradero,
que en frio metal se sella
mientras las alegrías se borran en la arena.
¿Y qué más da ya?,
si lo perdí en este juego todo
y lo malo aún esta por llegar.
Mi alma vuela sobre cenizas
que flotaban en tu manto
por el que ya solo queda desilusión y llanto.
Amargo y vivo me conservo,
agachando la cabeza cual fiel siervo
que acata su destino sin estar despierto.
La última llamada no la di yo,
la dió tu voz cuando una noche me dejo.
¿Acostarme sin ser yo de mi alma dueño?
o ¿espectro dolorido muriéndome de sueño?
Mañana extraña luz veré
y tras meditación decidiré
si en la noche con tu reflejo dormiré.
Estrofas brotan solas
ante la ira de mi vida,
ser valiente y despreciar a la huida
porque en mi corazón ya no tienes cabida.
Y de mí ya no se que decir,
si puedo odiarte
y al mismo tiempo por ti sentir.
Cuando todo estaba por decidir
escuche la realidad ante mis ojos,
realidad dura y sincera
que mis pupilas baño de sangre,
y no hay nadie que me ampare
y no hay nada que me salve.
cuando sellaste tus sentimientos en el baúl de tu huardilla,
cuando destronaste mi corazón
en aquel gélido invierno
incitando a Dios a que te llevara en el viento.
Poesía desde las tinieblas traigo,
alentando mis sofocos de cuando enamorado estuve
que como el fósforo de una cerilla se consume.
No sonrías lo bueno pasajero
queda lo malo duradero,
que en frio metal se sella
mientras las alegrías se borran en la arena.
¿Y qué más da ya?,
si lo perdí en este juego todo
y lo malo aún esta por llegar.
Mi alma vuela sobre cenizas
que flotaban en tu manto
por el que ya solo queda desilusión y llanto.
Amargo y vivo me conservo,
agachando la cabeza cual fiel siervo
que acata su destino sin estar despierto.
La última llamada no la di yo,
la dió tu voz cuando una noche me dejo.
¿Acostarme sin ser yo de mi alma dueño?
o ¿espectro dolorido muriéndome de sueño?
Mañana extraña luz veré
y tras meditación decidiré
si en la noche con tu reflejo dormiré.
Estrofas brotan solas
ante la ira de mi vida,
ser valiente y despreciar a la huida
porque en mi corazón ya no tienes cabida.
Y de mí ya no se que decir,
si puedo odiarte
y al mismo tiempo por ti sentir.
Cuando todo estaba por decidir
escuche la realidad ante mis ojos,
realidad dura y sincera
que mis pupilas baño de sangre,
y no hay nadie que me ampare
y no hay nada que me salve.
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