Francisco León Román
Poeta recién llegado
Las promesas son palabras efímeras que magnifican un futuro ideal.
Pueden ser indescifrables y albergar ciertas mentiras.
Las mentiras son válidas en ocasiones y merecen mencionarse.
Te prometí que nuestra amistad no tendría límites.
Eras la mentora de mis excentricidades y lo veía así.
No quería empezar nuestra historia con una mentira.
El resultado de contraponer mentiras y promesas puede ser infausto.
Mas no en nuestro camino.
Te mentí cuando te mencioné aquella franja de amistad entre nosotros.
Bastó con una mirada para derribarla y comenzar a endulzar mi vida.
Como aquel bombero que no comprende porqué apaga el fuego.
Aquel fuego que ilumina su alma y la marca con el más sutil toque.
Sería imposible juzgarme.
¿Quién no ha vivido el más dulce de los sueños a través de una mentira?
No puedo mentirte más.
Si tan solo con pensar en volver a verte mi mente se pierde en el fulgor de los sueños.
Te imagina en silencio, pensando, tan magnífica como tan solo tú eres.
Porque eres como aquella sombra que emana calor.
Sobre todo en estos días.
En los que el cielo y el infierno han decidido confrontarse.
Y tú acallas a ambos, con tu ser, tu esencia y tu magia.
Quiero que vuelvas a mí, ya te has alejado suficiente.
Terminemos con esta mentira y creemos una nueva promesa.
Con el paso del tiempo y de esta época perturbadora, nuestro amor no tendrá límites.
Mi ser te buscará en donde te encuentres y seremos uno en lo infinito.
Ya sea en la tierra o lejos de ella.
Aquella mentira se transformará en una promesa que otorgue un nuevo sentido a nuestras vidas.
Seremos tú y yo, venciendo en la guerra.
Seremos tú y yo en la eternidad.
Pueden ser indescifrables y albergar ciertas mentiras.
Las mentiras son válidas en ocasiones y merecen mencionarse.
Te prometí que nuestra amistad no tendría límites.
Eras la mentora de mis excentricidades y lo veía así.
No quería empezar nuestra historia con una mentira.
El resultado de contraponer mentiras y promesas puede ser infausto.
Mas no en nuestro camino.
Te mentí cuando te mencioné aquella franja de amistad entre nosotros.
Bastó con una mirada para derribarla y comenzar a endulzar mi vida.
Como aquel bombero que no comprende porqué apaga el fuego.
Aquel fuego que ilumina su alma y la marca con el más sutil toque.
Sería imposible juzgarme.
¿Quién no ha vivido el más dulce de los sueños a través de una mentira?
No puedo mentirte más.
Si tan solo con pensar en volver a verte mi mente se pierde en el fulgor de los sueños.
Te imagina en silencio, pensando, tan magnífica como tan solo tú eres.
Porque eres como aquella sombra que emana calor.
Sobre todo en estos días.
En los que el cielo y el infierno han decidido confrontarse.
Y tú acallas a ambos, con tu ser, tu esencia y tu magia.
Quiero que vuelvas a mí, ya te has alejado suficiente.
Terminemos con esta mentira y creemos una nueva promesa.
Con el paso del tiempo y de esta época perturbadora, nuestro amor no tendrá límites.
Mi ser te buscará en donde te encuentres y seremos uno en lo infinito.
Ya sea en la tierra o lejos de ella.
Aquella mentira se transformará en una promesa que otorgue un nuevo sentido a nuestras vidas.
Seremos tú y yo, venciendo en la guerra.
Seremos tú y yo en la eternidad.
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