ANTONIO DE JESUS HEDEZ. I
Poeta recién llegado
LA MIRADA DE ENAMORADO
Solo, en esta oscuridad
entre demonios,
recuerdos y ángeles
susurrantes al oído,
proclamando su libertad.
Lloro con los ojos cerrados,
como si fuesen esclavos
por imágenes quizás por memorias.
A lo lejos, luces de colores y sabores,
distintos entre sí he igual de insigne,
alumbrando por la mirada oculta
de un enamorado.
Y sobre un lago de tristezas
y mares de llantos, Caminos lejos.
En la tierra,
bacanales de estrellas sobresalen en mi corazón,
enterrados en la esperanza,
como titanes enfurecidos por despertar
y volver a tomar la osadía de un amor,
una ambrosia para los dioses,
una pasión, para mí.
Solo, en esta oscuridad
entre demonios,
recuerdos y ángeles
susurrantes al oído,
proclamando su libertad.
Lloro con los ojos cerrados,
como si fuesen esclavos
por imágenes quizás por memorias.
A lo lejos, luces de colores y sabores,
distintos entre sí he igual de insigne,
alumbrando por la mirada oculta
de un enamorado.
Y sobre un lago de tristezas
y mares de llantos, Caminos lejos.
En la tierra,
bacanales de estrellas sobresalen en mi corazón,
enterrados en la esperanza,
como titanes enfurecidos por despertar
y volver a tomar la osadía de un amor,
una ambrosia para los dioses,
una pasión, para mí.
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