Elik0575
Poeta que considera el portal su segunda casa
El pianista tocaba la música quieta
en una más de sus locuras.
¡Quién diría que fuese una tormenta
cuando su alma callada
tecleara la última paz de su silencio!
Cerraba los ojos pensando
en los acordes del piano,
viviendo en las horas que faltan
para adormecerse en la montaña alta
de violencia al momento de terminar de tocar.
Una sonrisa casi pequeña
en su casi gran ego
le impulsaba a despreciar
la virtud de la vida,
mientras por las tristezas del piano
caía a gritos la sangre
de la muerta que lloraba dentro.
en una más de sus locuras.
¡Quién diría que fuese una tormenta
cuando su alma callada
tecleara la última paz de su silencio!
Cerraba los ojos pensando
en los acordes del piano,
viviendo en las horas que faltan
para adormecerse en la montaña alta
de violencia al momento de terminar de tocar.
Una sonrisa casi pequeña
en su casi gran ego
le impulsaba a despreciar
la virtud de la vida,
mientras por las tristezas del piano
caía a gritos la sangre
de la muerta que lloraba dentro.