musador
esperando...
A pensar puesto, recuerdo
en una hermosa novela
como un anciano pastor,
en esas magras estepas
que en el invierno son blanco
de la nieve y su inclemencia,
al sentir llegar su muerte
al bosque va por madera
para labrar su cajón
con delicada paciencia.
Prepara el hombre su muerte:
en la hora, cuando le llega,
cada día piensa más
en lo que en el mundo deja,
sabiendo que los recuerdos
no son fuego, son tibieza.
¿Dónde irán esos retazos
de vida que fuera intensa?,
¿qué arroyo se beberá
la sangre de carne trémula?,
¿dó volarán esos sueños
que fueron alas de ideas?
La alegría compartida,
¿vivirá en alguna fiesta?
Estos hijos de mis hijos
que a mis lágrimas despiertan,
¿tendrán quizás en sus sombras
de mi recuerdo una vela?
Prepara el hombre su muerte
con el resto de sus fuerzas
antes de que el tiempo quiebre
su duende en la carne enferma.
Nada importa, por supuesto,
pero busca, hasta que encuentra,
el árbol que pueda darle
al cajón buena madera.
en una hermosa novela
como un anciano pastor,
en esas magras estepas
que en el invierno son blanco
de la nieve y su inclemencia,
al sentir llegar su muerte
al bosque va por madera
para labrar su cajón
con delicada paciencia.
Prepara el hombre su muerte:
en la hora, cuando le llega,
cada día piensa más
en lo que en el mundo deja,
sabiendo que los recuerdos
no son fuego, son tibieza.
¿Dónde irán esos retazos
de vida que fuera intensa?,
¿qué arroyo se beberá
la sangre de carne trémula?,
¿dó volarán esos sueños
que fueron alas de ideas?
La alegría compartida,
¿vivirá en alguna fiesta?
Estos hijos de mis hijos
que a mis lágrimas despiertan,
¿tendrán quizás en sus sombras
de mi recuerdo una vela?
Prepara el hombre su muerte
con el resto de sus fuerzas
antes de que el tiempo quiebre
su duende en la carne enferma.
Nada importa, por supuesto,
pero busca, hasta que encuentra,
el árbol que pueda darle
al cajón buena madera.
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