Pedro Galeano Martin
Poeta recién llegado
Buscando tiernamente por su cabeza,
Hasta llegar a la desesperación,
Y sin razón,
El sentía un miedo intenso
Que abarcaba su corazón.
Como si el sol se apagara,
Como si la lluvia se congelara,
Como si de su vida se lamentara.
Apagaba sus velas de exclamación.
Sin saber el por que de sus actos,
El no tenía razón,
Ni porqué,
Para tal actuación.
Con su triste ambición,
Que nunca le abandonó,
Cogió su vida y la desterró
Sin más complicación.
Que buena persona era,
Como cambió,
De tanta alegría,
A tanta ambición.
(Murió sin más deliracion.
El que era abierto a todo,
Una vez se cerró,
Alcanzó una locura,
En la que su vacío,
Se hizo tan profundo como su odio.)
Pedro
Hasta llegar a la desesperación,
Y sin razón,
El sentía un miedo intenso
Que abarcaba su corazón.
Como si el sol se apagara,
Como si la lluvia se congelara,
Como si de su vida se lamentara.
Apagaba sus velas de exclamación.
Sin saber el por que de sus actos,
El no tenía razón,
Ni porqué,
Para tal actuación.
Con su triste ambición,
Que nunca le abandonó,
Cogió su vida y la desterró
Sin más complicación.
Que buena persona era,
Como cambió,
De tanta alegría,
A tanta ambición.
(Murió sin más deliracion.
El que era abierto a todo,
Una vez se cerró,
Alcanzó una locura,
En la que su vacío,
Se hizo tan profundo como su odio.)
Pedro