Luis menocal
Poeta recién llegado
La muerte no podrá
Porque de lluvia te vestiste en enero,
Con tu frio arropaste mi cuerpo,
Te siento en todo para ser sincero,
Tu, mi luz de febrero a febrero.
Te convertiste en milagro ayer,
El deseo más fuerte que no podrá desaparecer,
Cúbreme de nuevo desde ahora al amanecer,
Llévame con encanto a donde tuyo puedo ser.
Ellos dicen que te olvide, que ya no estás,
Que es imposible que hablemos, que eso no será,
Que nuestro futuro se esfumo, que ya no te puedo amar,
Se equivoca la gente que no sabe que conmigo estarás.
Dios te lo pido con suplica rota,
Tráela de nuevo en sueños y promesas,
Porque te lo digo, la muerte no podrá,
Arrancarla de un todo, la muerte no lo hará.
Regresa pasión de verano,
No te mueras en mis pensamientos,
Que no se pierda con el tiempo tus consejos,
La muerte no podrá ahogar nuestro amor eterno.
Te sigo viendo en las lunas brillantes,
En los reflejos de mi cama aunque sean fugaces,
Te mando un grito desesperado de mi alma. ¡Vuelve!
De ti no podrá separarme tu muerte.
Porque de lluvia te vestiste en enero,
Con tu frio arropaste mi cuerpo,
Te siento en todo para ser sincero,
Tu, mi luz de febrero a febrero.
Te convertiste en milagro ayer,
El deseo más fuerte que no podrá desaparecer,
Cúbreme de nuevo desde ahora al amanecer,
Llévame con encanto a donde tuyo puedo ser.
Ellos dicen que te olvide, que ya no estás,
Que es imposible que hablemos, que eso no será,
Que nuestro futuro se esfumo, que ya no te puedo amar,
Se equivoca la gente que no sabe que conmigo estarás.
Dios te lo pido con suplica rota,
Tráela de nuevo en sueños y promesas,
Porque te lo digo, la muerte no podrá,
Arrancarla de un todo, la muerte no lo hará.
Regresa pasión de verano,
No te mueras en mis pensamientos,
Que no se pierda con el tiempo tus consejos,
La muerte no podrá ahogar nuestro amor eterno.
Te sigo viendo en las lunas brillantes,
En los reflejos de mi cama aunque sean fugaces,
Te mando un grito desesperado de mi alma. ¡Vuelve!
De ti no podrá separarme tu muerte.