Irelfaustina Bermejo
Poeta recién llegado
¡El mar!
¡La mar!
Regresan las barcas.
La muerte cabalga
sobre espumas blancas
tiñendo de luto
las olas en arbolada.
Marineros de mar,
mujeres de tierra,
¡detened con las manos
la invasora marea!
La muerte
cubre de duelo
percebes y algas,
arenales y rocas.
Regresan negras
las barcas.
Se tiñen de sombras
las conchas;
se tiñen de duelo
las sirenas
y los tritones;
se tiñen el cielo
y el horizonte
el mar y la aurora.
Cabalga la muerte
sobre las olas.
¡La mar!
Regresan las barcas.
La muerte cabalga
sobre espumas blancas
tiñendo de luto
las olas en arbolada.
Marineros de mar,
mujeres de tierra,
¡detened con las manos
la invasora marea!
La muerte
cubre de duelo
percebes y algas,
arenales y rocas.
Regresan negras
las barcas.
Se tiñen de sombras
las conchas;
se tiñen de duelo
las sirenas
y los tritones;
se tiñen el cielo
y el horizonte
el mar y la aurora.
Cabalga la muerte
sobre las olas.
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