La muerte es mi musa de negra capa
Libre de estertoricos lamentos prosicos
De algún escritor y los míos propios,
Es bella y pura como los aires de antaño
Hirsuta a las calaveras y tierna con la faz de nada,
Es un agrado en el silencio cadavérico
De lo que con certeza nada se
Y quien sabe que.
El amor, el agrado y la inspiración
Son los rostros de mi hipocresía cobarde
Que cubren con desesperanza
El miedo más implacable a la muerte,
A dejar de respirar y ser una carroña,
Un costal de pellejos mas escuálidos aun
De lo que ya soy,
Un simple valle de huesos feos.
¡Que temor es el mío!
Que dolor sentir el frío,
En mis huesos largos como hilillos
¡Que dolor es el mío!
He imagino cuando las mermas del tiempo,
Ya solo fructifiren en mí,
Una larga y maltrecha cabellera,
Y tenga como único lujo, de mes en mes,
Un recital de lloronas en pena.
He imagino cuando encomitante sea ya en mi,
Los cosquilleros y compañeros, gusanos gordos
Que de mi carne algún tiempo
Encontraron agrado.
¡Desgracia!, que dolor que pena
Que hipocresía la mia
Que temor y cobardía
Morir ¡¡jamás quisiera!!
Aunque de mi cuerpo
Una maquina del frío brillo hiciera.