Soraya56
Poeta recién llegado
Mi mujer quien me ama y me acompaña
Es la mujer que yo elegí,
Doy gracias a Dios que ella se fijo en mi
Mi mujer lo digo con orgullo
Mi mujer quien me hace suyo con un solo si.
Mi mujer la madre de mi hijo,
La que me convirtió en padre de un robusto bebe
Me da tanta dicha y felicidad.
Mi mujer es el complemento, mi dicha,
una bendición que Dios me da;
Cuando yo la enamoraba le decía:
Donde quieras que vayas te seguiré mi dueña
Ella tan dulce me respondía
En mi corazón solo estas tú
La miraba alejarse y de lejos veía su hermosa figura,
Paciente sin sospechar ni imaginar realmente que la amaba;
Y yo no sabia de sus sentimientos hacia mí
Los dos fingíamos el no darnos cuenta,
Pero grande era este amor que yo le tenía y no cejaba en mi sentimiento,
Es ella donde el amor se anida con ternura mi ilusión para vivir,
Es tan bello lo que siento en mi alma y en mi corazón por ella,
Y así reuní todas las fuerzas necesarias para llegar a ella,
Impetuosa al roce del viento
En sus ojos se ve el dulce encanto lo puro y lo santo del alma de la doncella,
Por ella, la elegí a ella para que sea desde hoy en adelante
Mi esposa, mi amiga, mi amante.
Es la mujer que yo elegí,
Doy gracias a Dios que ella se fijo en mi
Mi mujer lo digo con orgullo
Mi mujer quien me hace suyo con un solo si.
Mi mujer la madre de mi hijo,
La que me convirtió en padre de un robusto bebe
Me da tanta dicha y felicidad.
Mi mujer es el complemento, mi dicha,
una bendición que Dios me da;
Cuando yo la enamoraba le decía:
Donde quieras que vayas te seguiré mi dueña
Ella tan dulce me respondía
En mi corazón solo estas tú
La miraba alejarse y de lejos veía su hermosa figura,
Paciente sin sospechar ni imaginar realmente que la amaba;
Y yo no sabia de sus sentimientos hacia mí
Los dos fingíamos el no darnos cuenta,
Pero grande era este amor que yo le tenía y no cejaba en mi sentimiento,
Es ella donde el amor se anida con ternura mi ilusión para vivir,
Es tan bello lo que siento en mi alma y en mi corazón por ella,
Y así reuní todas las fuerzas necesarias para llegar a ella,
Impetuosa al roce del viento
En sus ojos se ve el dulce encanto lo puro y lo santo del alma de la doncella,
Por ella, la elegí a ella para que sea desde hoy en adelante
Mi esposa, mi amiga, mi amante.