Si has visto cielo e infierno,
si te has pasado por mi calvario,
si dices haber visto la creación entera,
te darás cuenta de que el sol
sólo alumbra a los afortunados.
Me he paseado por guerras pasadas,
he oído su sufrimiento,
he visto la Historia entera.
No sé hasta qué punto llegarán
las acciones humanas,
pues al revisar cada línea
de ese cochambroso libro
llamado Historia,
el ser humano no deja de sorprenderme.
Muchas personas dicen hacer el bien.
Patrañas.
Ya no se puede reparar el mal causado.
La sangre derramada clama venganza.
La gente murió en vano.
Guerras harán falta vivir,
mas para concienciar
a todos aquéllos,
hará falta que vean el infierno a sus pies.
Las llamas del innombrable sitio
azotan solo a aquéllos,
cuando se ven acorralados,
y comprenden entonces
el significado de la vida.
Una vida injusta,
llena de religiones irracionales,
en las que ofrecen la salvación eterna.
No, hijo mio.
Cuando la bala penetra,
ya no hay nada que hacer.
La sangre derramada está.
Caes al suelo, abatido,
a esperar tu trágico fin.
La gente por ti llora.
Ves entonces fotogramas de tu vida.
Tu madre, tu padre, tus amigos, ella...
La muerte te arrastra
y ya no hay nada que hacer.
si te has pasado por mi calvario,
si dices haber visto la creación entera,
te darás cuenta de que el sol
sólo alumbra a los afortunados.
Me he paseado por guerras pasadas,
he oído su sufrimiento,
he visto la Historia entera.
No sé hasta qué punto llegarán
las acciones humanas,
pues al revisar cada línea
de ese cochambroso libro
llamado Historia,
el ser humano no deja de sorprenderme.
Muchas personas dicen hacer el bien.
Patrañas.
Ya no se puede reparar el mal causado.
La sangre derramada clama venganza.
La gente murió en vano.
Guerras harán falta vivir,
mas para concienciar
a todos aquéllos,
hará falta que vean el infierno a sus pies.
Las llamas del innombrable sitio
azotan solo a aquéllos,
cuando se ven acorralados,
y comprenden entonces
el significado de la vida.
Una vida injusta,
llena de religiones irracionales,
en las que ofrecen la salvación eterna.
No, hijo mio.
Cuando la bala penetra,
ya no hay nada que hacer.
La sangre derramada está.
Caes al suelo, abatido,
a esperar tu trágico fin.
La gente por ti llora.
Ves entonces fotogramas de tu vida.
Tu madre, tu padre, tus amigos, ella...
La muerte te arrastra
y ya no hay nada que hacer.