Luis Delgado
Poeta recién llegado
LA NIÑA DEL PORTICO
Siempre por las fervientes mañanas
Montaba yo mi senil bicicleta
Siempre en aquellas claras mañanas
Pasaba yo a ver sus coletas
Algunas veces su vestido de muñeca
En ciertos días, sus falditas de franela
Sus lindos guantes, y adornos aztecas
Y en su cuellito abalorios, de delineadas estrellas
Oh niña del pórtico
Mi niña de sutiles cabellos
Causante de mis usuales despistes
La distracción de mis humildes miradas
El dulce sueño, el más bello
Provocadora de un misterioso conquiste
Atracción sin saber, soy un niño, creo en hadas
Esperé yo que un día voltearas a ver
Mas creo que tu inherente inocencia no te obligo a crecer
Como es que un incauto niño como yo puede llegar a viajar
En el extraño mundo, que algunos adultos llaman amar???
Calle numero 8, casa color turquesa
Pasaba yo en aquellas mañanas, para acariciar la aspereza
De tu indiferencia y tu ignorancia
Del nacer de una historia, de la rara circunstancia
Cierta tarde de verano, pase yo como el rio
Constante y decidido, ligero, sorprendido
Negras vestiduras divise, quise entonces saber porque
Quizás una fiesta de disfraces, o quizás un reclutaje
Media vuelta me apresure a realizar
Y en el jardín me estacione, quería ver, quería observar
No entendía porque, con decisión velaban a la espera
Personas y niños tristes, un gran cajón de madera
Era inocente sabes, supuse era un broma
Pregunte a mamá después, Dios mío, el alma se desmorona
Comprendí entonces, que para el amor no hay tiempo
Comprendí entonces, que no importa si no entiendo
Comprendí ese día, que pierde más quien no arriesga
Comprendí ese día, que no hay edad para sentir
Comprendí mi niña, que no es vital que crezca
Comprendí mi niña, que vivimos para morir
Oh niña del pórtico
Mi niña, cuyos vestidos aluciné ver
Con mi bicicleta no llego hasta el cielo
Pero prometo que llegaré
Y aunque me ignores de nuevo allá arriba, te observaré
Como de niño tímido lo hacia, y mantendré
Mi mirada fija en la ceda de tu corsé
Luis “Lucho” Delgado Cascante
18 de mayo del 2009
Siempre por las fervientes mañanas
Montaba yo mi senil bicicleta
Siempre en aquellas claras mañanas
Pasaba yo a ver sus coletas
Algunas veces su vestido de muñeca
En ciertos días, sus falditas de franela
Sus lindos guantes, y adornos aztecas
Y en su cuellito abalorios, de delineadas estrellas
Oh niña del pórtico
Mi niña de sutiles cabellos
Causante de mis usuales despistes
La distracción de mis humildes miradas
El dulce sueño, el más bello
Provocadora de un misterioso conquiste
Atracción sin saber, soy un niño, creo en hadas
Esperé yo que un día voltearas a ver
Mas creo que tu inherente inocencia no te obligo a crecer
Como es que un incauto niño como yo puede llegar a viajar
En el extraño mundo, que algunos adultos llaman amar???
Calle numero 8, casa color turquesa
Pasaba yo en aquellas mañanas, para acariciar la aspereza
De tu indiferencia y tu ignorancia
Del nacer de una historia, de la rara circunstancia
Cierta tarde de verano, pase yo como el rio
Constante y decidido, ligero, sorprendido
Negras vestiduras divise, quise entonces saber porque
Quizás una fiesta de disfraces, o quizás un reclutaje
Media vuelta me apresure a realizar
Y en el jardín me estacione, quería ver, quería observar
No entendía porque, con decisión velaban a la espera
Personas y niños tristes, un gran cajón de madera
Era inocente sabes, supuse era un broma
Pregunte a mamá después, Dios mío, el alma se desmorona
Comprendí entonces, que para el amor no hay tiempo
Comprendí entonces, que no importa si no entiendo
Comprendí ese día, que pierde más quien no arriesga
Comprendí ese día, que no hay edad para sentir
Comprendí mi niña, que no es vital que crezca
Comprendí mi niña, que vivimos para morir
Oh niña del pórtico
Mi niña, cuyos vestidos aluciné ver
Con mi bicicleta no llego hasta el cielo
Pero prometo que llegaré
Y aunque me ignores de nuevo allá arriba, te observaré
Como de niño tímido lo hacia, y mantendré
Mi mirada fija en la ceda de tu corsé
Luis “Lucho” Delgado Cascante
18 de mayo del 2009