tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Miró la panza de los peces en la casa de los espejos invisibles.
Donde la lluvia miente, allí en la tierra de los árboles mudos.
Las piedras observarán si las puertas se van cerrando,
Porque todos deben estar alerta, hasta que la niña pase.
Van a ser las once, todo se volvía de otro color mientras atardece
Allá viene la niña, no es una niña corriente, viene escuchando
Dont stop the dance de Bryan Ferry, está fascinada con Belmondo.
Su sueño es tan real que cree estar caminando junto a Morrissey
Le dijo que hoy a la noche traiga el vino…Hermosa e ingenua como siempre.
Se avecina una tormenta de placer. Esta noche los trozos de nieve, atravesarán su puerta.
Su cara en la pared con los ojos mirando hacia la muerte con amor.
Mañana los duendes crearán un nuevo mundo de dolor.
Así que hay mucho que soñar. Hasta que sean las once y vuelva la niña.
La niña contó que anoche cayeron Dali y Maradona con unas birras.
En el patio una banda especial Cerati/Morrissey y Laura Branigan, tocando el temblor.
Bochini preparaba unos martinis, más atrás, Bukowsky y Bonavena descansando a todo el mundo.
Jerry Lewis dijo que caía con Sandrini a eso de las tres de la mañana.
Donde la lluvia miente, allí en la tierra de los árboles mudos.
Las piedras observarán si las puertas se van cerrando,
Porque todos deben estar alerta, hasta que la niña pase.
Van a ser las once, todo se volvía de otro color mientras atardece
Allá viene la niña, no es una niña corriente, viene escuchando
Dont stop the dance de Bryan Ferry, está fascinada con Belmondo.
Su sueño es tan real que cree estar caminando junto a Morrissey
Le dijo que hoy a la noche traiga el vino…Hermosa e ingenua como siempre.
Se avecina una tormenta de placer. Esta noche los trozos de nieve, atravesarán su puerta.
Su cara en la pared con los ojos mirando hacia la muerte con amor.
Mañana los duendes crearán un nuevo mundo de dolor.
Así que hay mucho que soñar. Hasta que sean las once y vuelva la niña.
La niña contó que anoche cayeron Dali y Maradona con unas birras.
En el patio una banda especial Cerati/Morrissey y Laura Branigan, tocando el temblor.
Bochini preparaba unos martinis, más atrás, Bukowsky y Bonavena descansando a todo el mundo.
Jerry Lewis dijo que caía con Sandrini a eso de las tres de la mañana.