alexjor
Poeta recién llegado
Hoy, en el fin de mis días oscuros
pude acariciar tu rostro frío y pálido,
tu ser calienta mi tumba
y la muerte me ínsita a delirar por la vida,
retuve tu aroma en mi piel
y los restos de carmín en mis labios,
pero fue inútil, porque tu alma
se ha ido de mi manos.
Alguna vez sonreí, como lo hacen todos
alguna vez sentí el amor a mi lado,
déjame una vez más, morder de tu cuerpo
el manjar que lo dioses han plasmado en tu belleza,
llévame al valle, donde tu ser
aún puede jugar con el mío,
donde en la noche dance con el recuerdo.
Se han ido los días, y se marchitan las rosas
que decoraron tus cabellos, oscuros
como la noche donde te besaron mis labios,
se ha ido la fe, y el sol ausente reflejo de mi alma
se aparta de mis versos,
hoy quiero danzar con el recuerdo
ese baile de la muerte,
para no tener ya, más esta vida incierta
sin tu nombre.
Quiero volver contigo, más allá de la luz
quiero saber, que por ti
tiritan las estrellas de mi perdido cielo,
porque para mí, el azul del cielo
es incierto, porque solo veo su oscuridad,
quiero inventar un mundo nuevo
lejos del dolor, lejos de la soledad
donde solo pueda tenerte para mí.
Esta noche dance con el recuerdo
ese baile de la muerte sobre mi tumba,
flores marchitas y un amanecer perdido
cabalga mi memoria con elogio al olvido,
porque sé que la muerte espera por mi
y me invita a ser el príncipe de mi propia soledad,
porque danzo con ella sobre un lecho
de rosas negras, y en tu nombre
volveré a la vida, desde la oscuridad de mi ser.
pude acariciar tu rostro frío y pálido,
tu ser calienta mi tumba
y la muerte me ínsita a delirar por la vida,
retuve tu aroma en mi piel
y los restos de carmín en mis labios,
pero fue inútil, porque tu alma
se ha ido de mi manos.
Alguna vez sonreí, como lo hacen todos
alguna vez sentí el amor a mi lado,
déjame una vez más, morder de tu cuerpo
el manjar que lo dioses han plasmado en tu belleza,
llévame al valle, donde tu ser
aún puede jugar con el mío,
donde en la noche dance con el recuerdo.
Se han ido los días, y se marchitan las rosas
que decoraron tus cabellos, oscuros
como la noche donde te besaron mis labios,
se ha ido la fe, y el sol ausente reflejo de mi alma
se aparta de mis versos,
hoy quiero danzar con el recuerdo
ese baile de la muerte,
para no tener ya, más esta vida incierta
sin tu nombre.
Quiero volver contigo, más allá de la luz
quiero saber, que por ti
tiritan las estrellas de mi perdido cielo,
porque para mí, el azul del cielo
es incierto, porque solo veo su oscuridad,
quiero inventar un mundo nuevo
lejos del dolor, lejos de la soledad
donde solo pueda tenerte para mí.
Esta noche dance con el recuerdo
ese baile de la muerte sobre mi tumba,
flores marchitas y un amanecer perdido
cabalga mi memoria con elogio al olvido,
porque sé que la muerte espera por mi
y me invita a ser el príncipe de mi propia soledad,
porque danzo con ella sobre un lecho
de rosas negras, y en tu nombre
volveré a la vida, desde la oscuridad de mi ser.