Xuacu
Poeta que considera el portal su segunda casa
LA NOCHE EN TU CIUDAD
Ya se cierne la oscuridad
la ciudad saca su almohada,
se prepara para dormir y yo
me preparo para pensar estrellado en ti.
Veo pasar a un coche y detrás una moto
pero tú no vas en ninguno de ellos,
me desconcierta la calle,
pero mi cabeza te hace aparecer
detrás de cada esquina que doblo,
detrás de cada árbol que esquivo,
en el fondo de una tienda,
a la salida de una cafetería.
La noche va avanzando y yo que se
ya todo da igual si tú no estás,
no pienso buscarte donde no estés,
fuera de los límites de un entresijo de calles,
que te guardan y yo paseando,
siempre tengo la esperanza de encontrarte,
o verte delante de mí y respirarle a tus pasos
dejando distancia para poner te amo.
Un perro me mira asombrado
pensara que soy más pobre que el,
pero yo no vago tengo un camino
aquel que me lleva a tus labios.
Ya se cierne la oscuridad
la ciudad saca su almohada,
se prepara para dormir y yo
me preparo para pensar estrellado en ti.
Veo pasar a un coche y detrás una moto
pero tú no vas en ninguno de ellos,
me desconcierta la calle,
pero mi cabeza te hace aparecer
detrás de cada esquina que doblo,
detrás de cada árbol que esquivo,
en el fondo de una tienda,
a la salida de una cafetería.
La noche va avanzando y yo que se
ya todo da igual si tú no estás,
no pienso buscarte donde no estés,
fuera de los límites de un entresijo de calles,
que te guardan y yo paseando,
siempre tengo la esperanza de encontrarte,
o verte delante de mí y respirarle a tus pasos
dejando distancia para poner te amo.
Un perro me mira asombrado
pensara que soy más pobre que el,
pero yo no vago tengo un camino
aquel que me lleva a tus labios.