Martin_sueña
Poeta recién llegado
Están tus manos sosteniendo mi esperanza,
están temblorosas deshaciéndose en el recuerdo,
quebradas por el frío como antes de conocerme,
ya perdieron el tacto aquel que las hizo
quemarme la piel.
Y ahora aunque cueste ver el sol
puedo aun soñar con tu voz,
estoy aquí ilusionado con verte llegar,
cierro los ojos y me trago las lágrimas
juego a que son el rocío de la madrugada.
En esta noche la nostalgia
me tiene desangrado en un rincón,
suplicando tu calor,
recordando hasta el gesto de tus labios
cuando me decían amor,
mañana renaceré más triste
pero más fuerte,
sabiendo que el amor en mi alma
es inmortal!.
Están mis ojos jugando con las nubes en el cielo,
mientras mis manos agitan en el suelo
tratando de borrar las huellas del pasado,
y el resto de mi cuerpo sigue siendo
esclavo de la inercia,
cuando mi corazón ya se ha congelado
durante el invierno.
No son aquellas!, las prosas primeras
de mi tierna alma?,
aquellas que ahora arden en el infierno rutinario,
de vivir porque si!; porque el aire vaga regalándose
a quien lo tome prisionero pasajero de su pecho,
si lo son!, aun recuerdo sus tontas metáforas.
Y regreso al laberinto de vivir sin razón,
pateando a la muerte deseosa de asomar,
por suerte aun me queda la terquedad
de no dejarme ganar,
de "vivir" un poco mas.
Escapar así nunca fue una opción,
y nunca lo será!.
Voy vencido a la cama,
me acuna los sueños la luna
en su cintura blanca,
tan clara que lastima admirarla,
voy entregando mi cuerpo
y entre el llanto silencioso
y frío del que no cubre las sabanas,
dejo entre abierta la ventana;
creyendo tontamente que tu luz, tu estrella
habrá de acariciar mi alma para calmarla.
Ya es tarde, cierro los ojos,
dejo caer las últimas palabras
y me quedo vacío,
perdido en las líneas de tus manos,
aquellas que aun sostienen mi soñar
están temblorosas deshaciéndose en el recuerdo,
quebradas por el frío como antes de conocerme,
ya perdieron el tacto aquel que las hizo
quemarme la piel.
Y ahora aunque cueste ver el sol
puedo aun soñar con tu voz,
estoy aquí ilusionado con verte llegar,
cierro los ojos y me trago las lágrimas
juego a que son el rocío de la madrugada.
En esta noche la nostalgia
me tiene desangrado en un rincón,
suplicando tu calor,
recordando hasta el gesto de tus labios
cuando me decían amor,
mañana renaceré más triste
pero más fuerte,
sabiendo que el amor en mi alma
es inmortal!.
Están mis ojos jugando con las nubes en el cielo,
mientras mis manos agitan en el suelo
tratando de borrar las huellas del pasado,
y el resto de mi cuerpo sigue siendo
esclavo de la inercia,
cuando mi corazón ya se ha congelado
durante el invierno.
No son aquellas!, las prosas primeras
de mi tierna alma?,
aquellas que ahora arden en el infierno rutinario,
de vivir porque si!; porque el aire vaga regalándose
a quien lo tome prisionero pasajero de su pecho,
si lo son!, aun recuerdo sus tontas metáforas.
Y regreso al laberinto de vivir sin razón,
pateando a la muerte deseosa de asomar,
por suerte aun me queda la terquedad
de no dejarme ganar,
de "vivir" un poco mas.
Escapar así nunca fue una opción,
y nunca lo será!.
Voy vencido a la cama,
me acuna los sueños la luna
en su cintura blanca,
tan clara que lastima admirarla,
voy entregando mi cuerpo
y entre el llanto silencioso
y frío del que no cubre las sabanas,
dejo entre abierta la ventana;
creyendo tontamente que tu luz, tu estrella
habrá de acariciar mi alma para calmarla.
Ya es tarde, cierro los ojos,
dejo caer las últimas palabras
y me quedo vacío,
perdido en las líneas de tus manos,
aquellas que aun sostienen mi soñar