La noche

Josan

Poeta recién llegado
La noche, la noche y su cabellera de humo
y su grito de mil bocas,
y su llanto,
y su andar ebrio de loca furia,
que deja sangre en los corredores.

La noche de huesos machacados
y párpados despiertos.
Mira cara a cara
los ríos de mi cuerpo.
El dolor acaricia mis costillas,
su mano resbala lasciva
y se hunde hasta volverse grito.

Un sabor a sangre se teje en mi boca,
abiertos los párpados apenas distinguen la luz,
apenas distinguen la luz...

La noche me arrastra,
unas manos me llevan.
las olas siguen,
los nudillos como truenos
chocan en mis sienes,
me arrastran hacia el abismo,
barco inerme a merced de la marea.

Las luces soles confusos
se van apagando,
van muriendo,
ya no queda nada,
ya no queda nada,
sólo su voz,
su eco desde la sombra
vuelve a besarme,
no quiero despertar,
tristemente abro los ojos,
su voz se ha ido
ella, ya no esta.
 
La noche, la noche y su cabellera de humo
y su grito de mil bocas,
y su llanto,
y su andar ebrio de loca furia,
que deja sangre en los corredores.

La noche de huesos machacados
y párpados despiertos.
Mira cara a cara
los ríos de mi cuerpo.
El dolor acaricia mis costillas,
su mano resbala lasciva
y se hunde hasta volverse grito.

Un sabor a sangre se teje en mi boca,
abiertos los párpados apenas distinguen la luz,
apenas distinguen la luz...

La noche me arrastra,
unas manos me llevan.
las olas siguen,
los nudillos como truenos
chocan en mis sienes,
me arrastran hacia el abismo,
barco inerme a merced de la marea.

Las luces soles confusos
se van apagando,
van muriendo,
ya no queda nada,
ya no queda nada,
sólo su voz,
su eco desde la sombra
vuelve a besarme,
no quiero despertar,
tristemente abro los ojos,
su voz se ha ido
ella, ya no esta.

El abandono cerrado y ciego que se descuelga en el alma bellísimamente expresado en estos versos que al repetirse en el momento preciso, son como relámpagos en letargo reafirmando el sentimiento que no tiene pausa ni tregua.
Un gran placer leerte, poeta. Mis estrellas y un abrazo para ti,:)
 
La noche, la noche y su cabellera de humo
y su grito de mil bocas,
y su llanto,
y su andar ebrio de loca furia,
que deja sangre en los corredores.

La noche de huesos machacados
y párpados despiertos.
Mira cara a cara
los ríos de mi cuerpo.
El dolor acaricia mis costillas,
su mano resbala lasciva
y se hunde hasta volverse grito.

Un sabor a sangre se teje en mi boca,
abiertos los párpados apenas distinguen la luz,
apenas distinguen la luz...

La noche me arrastra,
unas manos me llevan.
las olas siguen,
los nudillos como truenos
chocan en mis sienes,
me arrastran hacia el abismo,
barco inerme a merced de la marea.

Las luces soles confusos
se van apagando,
van muriendo,
ya no queda nada,
ya no queda nada,
sólo su voz,
su eco desde la sombra
vuelve a besarme,
no quiero despertar,
tristemente abro los ojos,
su voz se ha ido
ella, ya no esta.
me gusta tu forma de escribir amigo,es un placer leerte.
 
Pasé, me detuve, leí y disfruté tus versos, un placer leerte poeta, seguro recorreré tu obra. Abrazos.
 
Excelentes versos amigo, un placer leerte
:::hug::::::hug::::::hug:::
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba