La noche ha derramado sus efluvios
en mis trémulos ojos.
Y un sudario tejido con mis miedos
ha mudado mi cara.
Estoy parado al margen de la hora
que me empuja a su túnel de acechanzas
e igual que un raro espíritu, a mi lado,
la noche me acompaña
Como insectos me pican sus minutos
como brujas sus horas me embalsaman
Ya en los huecos morados de mis ojos
quieren sus aquelarres dar mis lágrimas!
El cielo asesinó a todos los astros
para que no me bañe yo en su riada
y una araña mental sorbió el aceite
de mi íntima lámpara.
Soy un trozo de hierro, voy me hundiendo
en las Leteas aguas
abro mi boca a un grito
mas mi llanto es un cuervo que se escapa
La noche ha derramado sus efluvios
para ahogarme en su nada
parece no entender que ha mucho tiempo
tengo difunta el alma!
Oh Oh!!!! Puedo? En primer lugar, déjame decirte, alado, que esta silva libre es una maravilla de lirismo! Me asombra y agrada, no sabes cuanto, el don que tienes para las formas clásicas. Te he marcado con color azul algunas imágenes que me han impactado, son esplendorosas y lo que dejé en violeta, es lo que más me gustó de este poema, pocas veces se ve un tratamiento así del idioma en estos días.
En cuanto al tema en si, me llama la atención ese cierre que, en cierta forma, da por tierra con todo lo expresado en las estrofas anteriores. En ella parece que dijeras de una tristeza y dolor, provocados por circunstancias que personificas en esa "noche" tuya, sin embargo, las dos líneas finales hablan de que tu naturaleza no admite este tipo de "influencias" exteriores. Muy "dios griego" jejejeje.
Realmente quedo a los pies de tus poemas, me parece regresar en el tiempo y me embebo de lo más puro de este género, madre y base de la poesía actual, que aunque no deja de ser "poesía" ya no tiene ese "gustito a pura belleza y cadencia"
Mi admiración total, señor.
Un beso.