Flor de agosto
Poeta que considera el portal su segunda casa
Descanso mirando al cielo
pensando en ti
Abro los ojos y es tu rostro que veo
jugando al escondite tras las nubes
como si jugases detrás de un velo
La brisa que me acaricia
me da la sensación de tus caricias
Y entonces es la nostalgia quien me abriga
calentándome como un manto que a mi corazón cobija
porque mi piel busca el calor de tu abrazo
pero es solo sol que me regala tu regazo
como un refugio invisible entre mis brazos
¿Dónde estarás amor mío?
Te llevaste tu cuerpo y dejaste tu espíritu
es por eso te siento como si estuvieses conmigo
Y cuando recuerdo ¡Ay, cuando recuerdo!
¡Que divinos recuerdos!
Me quemo por dentro a fuego lento
sintiendo el calor de tu cuerpo
y la humedad tibia de tu dulce aliento
rozando mis labios
como si fuese una mariposa
que busca el néctar de una flor
y se posa en los pétalos de mis labios
esperando a saborearme
y con sus delicadas alas
pacientemente baila en mi boca
embriagando mis sentidos
extasiando cada nervio de mi cuerpo
¡Que divinos recuerdos!
Pero ¿Dónde está tu cuerpo?
Quizá se escapó con la luna
de aquella inolvidable noche
cuando tu cuerpo y el mío se amaron
consumiendo una pasión en derroche
sellando este ardor como un broche
que guarda mi tierno corazón
Espero aquí para hablar con la luna
y preguntar si te ha visto
Aquí descanso y espero
Te fuiste de mí
y ahora es solo la nostalgia
quien me abriga
Descanso mirando al cielo
pensando en ti
pensando en ti
Abro los ojos y es tu rostro que veo
jugando al escondite tras las nubes
como si jugases detrás de un velo
La brisa que me acaricia
me da la sensación de tus caricias
Y entonces es la nostalgia quien me abriga
calentándome como un manto que a mi corazón cobija
porque mi piel busca el calor de tu abrazo
pero es solo sol que me regala tu regazo
como un refugio invisible entre mis brazos
¿Dónde estarás amor mío?
Te llevaste tu cuerpo y dejaste tu espíritu
es por eso te siento como si estuvieses conmigo
Y cuando recuerdo ¡Ay, cuando recuerdo!
¡Que divinos recuerdos!
Me quemo por dentro a fuego lento
sintiendo el calor de tu cuerpo
y la humedad tibia de tu dulce aliento
rozando mis labios
como si fuese una mariposa
que busca el néctar de una flor
y se posa en los pétalos de mis labios
esperando a saborearme
y con sus delicadas alas
pacientemente baila en mi boca
embriagando mis sentidos
extasiando cada nervio de mi cuerpo
¡Que divinos recuerdos!
Pero ¿Dónde está tu cuerpo?
Quizá se escapó con la luna
de aquella inolvidable noche
cuando tu cuerpo y el mío se amaron
consumiendo una pasión en derroche
sellando este ardor como un broche
que guarda mi tierno corazón
Espero aquí para hablar con la luna
y preguntar si te ha visto
Aquí descanso y espero
Te fuiste de mí
y ahora es solo la nostalgia
quien me abriga
Descanso mirando al cielo
pensando en ti