Seguramente no sabrás que eres la octava maravilla del mundo,
Discretamente te diré, que te untaria con mantequilla al verte desnuda, para después comerte cacho a cacho.
Y sin piedad conduciría por tus piernas en línea recta hasta tu vientre, y así ahora beberte, porque comerte de repente me dio sed.
Discretamente te diré, que te untaria con mantequilla al verte desnuda, para después comerte cacho a cacho.
Y sin piedad conduciría por tus piernas en línea recta hasta tu vientre, y así ahora beberte, porque comerte de repente me dio sed.