marcia segura
Poeta adicto al portal
La osadía peligrosa,
De posar mi lirio en tu mesa,
De calar hondo
Tu paso en mi cabeza
Me lleva al lugar
Más retirado,
De la cordura y lo aprobado
Pero el destello
Fuerte y cobrizo
De tu ráfaga mirada,
Me impregna el
Olor invisible de tu abrazo
Que Abre entera y desprolija,
La puerta clausurada,
De mi amor depositado
Pero el baile
De tu pelo,
Único y volátil
Desciende peligroso,
La pasión ante tus ojos
Y no hay
Antídoto poderoso,
Que me salve de tu fuego,
Ni clamor de pureza
Que me quite la osadía
De arrimarme hasta tú mesa
De posar mi lirio en tu mesa,
De calar hondo
Tu paso en mi cabeza
Me lleva al lugar
Más retirado,
De la cordura y lo aprobado
Pero el destello
Fuerte y cobrizo
De tu ráfaga mirada,
Me impregna el
Olor invisible de tu abrazo
Que Abre entera y desprolija,
La puerta clausurada,
De mi amor depositado
Pero el baile
De tu pelo,
Único y volátil
Desciende peligroso,
La pasión ante tus ojos
Y no hay
Antídoto poderoso,
Que me salve de tu fuego,
Ni clamor de pureza
Que me quite la osadía
De arrimarme hasta tú mesa