Leila Samarrai
Poeta recién llegado
34.
Con las estrellas dudosas
Proclama el gran engaño
Y los círculos de los mudos sueños
Después de mil doscientas noches
Veo en los jardines mis huesos divisándose
Si la infinidad predominara antes de la mañana
Tal vez a la soledad curara
31.
Dos abrazadas nubes
Y tal vez dos aves también
O el pañuelo conocido en el nudo
O el sueño entre dos formas
En vano la sangré se aisló
Y el silencio con la sombra
Estallan bobinas y golpes ateos
Los que no entiendo
Igual el ausente sonido que sigo
Mientras los nubes no se mueven
32.
Desaparecen las sombras
Y los serafines se han perdido
En sí muerden todas las partes del mundo.
¿
¿Y adónde iré si el oscuro sueño me rinde
y el vampiro también?
El fantasma de tu vida no ha desaparecido aún
Como una lanza clavada
En los ojos del idólatra.
33.
La lírica pertenece a todos
Ni siquiera huyendo puedes evitar su pesadez
Por eso no te apures
Y no intentes tocar con los dedos la panza de la oscuridad
Alguien morirá en el primer atardecer
Y yo sobre las cometas escribiré
El pan de tus manos quitaré(¿?)
Y la tierra apenas arada prepararé
Para que los muertos de los labios encarnados puedan respirar
Duerma serenamente
Falsificaré todo lo que sea necesario
Mataré a las gallinas si las rosas no las paran
Tú busca a los que nos acusaron
35.
Parado por el miedo de la espera
No llegas a crecer
Ni en la somnolencia
Cuando llegas a callar llama con llama
Detrás de ti un hueco y el viento
Llegan a ser la unión de los nudos irreales
36.
Los cristales embellecen la vida y el amor
¡Que intente la gente romper las lentes de nuestras casas
Vosotros que os reís mostrando negros dientes
Vanos son sus avaricia y horror
Si su imagen anochece en el despedazado espejo
Igual,
me voy al norte, cuya ausencia es inteligible
en el silencio, en el frío
dónde sólo árboles parecen a la gente.
39.
Esta noche purpúrea antifaz de las nubes
ha despertado a los obedientes muertos
que sus cabezas han levantado
apoyada
apoyadas en sus huesudas manos.
No saben si viven o muertos están
el primer día las trompetas oyeron
y dormidas bajo las banderas y nubes quedaron
bajo las cuales a respirar llegaron
en vez debajo de las estrellas.
El segundo día silencio y las flores
sin creer que existan.
Entre tanto, el cielo se hundía en el atardecer.
Y el tercer día
los muertos a los despiertos viajeros celebraron.
41.
Desaparecidos omnipresentes
Su llanto a nocturnos se parece.
Mientras la rosa de la vida congelada en la verdad de los espejos
Inquieta
En los planos encima de las magias
Gotea por el musgo
Y las ruinas del mundo.
Leila Samarrai
Con las estrellas dudosas
Proclama el gran engaño
Y los círculos de los mudos sueños
Después de mil doscientas noches
Veo en los jardines mis huesos divisándose
Si la infinidad predominara antes de la mañana
Tal vez a la soledad curara
31.
Dos abrazadas nubes
Y tal vez dos aves también
O el pañuelo conocido en el nudo
O el sueño entre dos formas
En vano la sangré se aisló
Y el silencio con la sombra
Estallan bobinas y golpes ateos
Los que no entiendo
Igual el ausente sonido que sigo
Mientras los nubes no se mueven
32.
Desaparecen las sombras
Y los serafines se han perdido
En sí muerden todas las partes del mundo.
¿
¿Y adónde iré si el oscuro sueño me rinde
y el vampiro también?
El fantasma de tu vida no ha desaparecido aún
Como una lanza clavada
En los ojos del idólatra.
33.
La lírica pertenece a todos
Ni siquiera huyendo puedes evitar su pesadez
Por eso no te apures
Y no intentes tocar con los dedos la panza de la oscuridad
Alguien morirá en el primer atardecer
Y yo sobre las cometas escribiré
El pan de tus manos quitaré(¿?)
Y la tierra apenas arada prepararé
Para que los muertos de los labios encarnados puedan respirar
Duerma serenamente
Falsificaré todo lo que sea necesario
Mataré a las gallinas si las rosas no las paran
Tú busca a los que nos acusaron
35.
Parado por el miedo de la espera
No llegas a crecer
Ni en la somnolencia
Cuando llegas a callar llama con llama
Detrás de ti un hueco y el viento
Llegan a ser la unión de los nudos irreales
36.
Los cristales embellecen la vida y el amor
¡Que intente la gente romper las lentes de nuestras casas
Vosotros que os reís mostrando negros dientes
Vanos son sus avaricia y horror
Si su imagen anochece en el despedazado espejo
Igual,
me voy al norte, cuya ausencia es inteligible
en el silencio, en el frío
dónde sólo árboles parecen a la gente.
39.
Esta noche purpúrea antifaz de las nubes
ha despertado a los obedientes muertos
que sus cabezas han levantado
apoyada
apoyadas en sus huesudas manos.
No saben si viven o muertos están
el primer día las trompetas oyeron
y dormidas bajo las banderas y nubes quedaron
bajo las cuales a respirar llegaron
en vez debajo de las estrellas.
El segundo día silencio y las flores
sin creer que existan.
Entre tanto, el cielo se hundía en el atardecer.
Y el tercer día
los muertos a los despiertos viajeros celebraron.
41.
Desaparecidos omnipresentes
Su llanto a nocturnos se parece.
Mientras la rosa de la vida congelada en la verdad de los espejos
Inquieta
En los planos encima de las magias
Gotea por el musgo
Y las ruinas del mundo.
Leila Samarrai
::