poeta carlo magno
Poeta fiel al portal
Había una vez un joven sembrador,
y lleno de ilusión sembró su amor;
y día a día volvía a su tierra
y la llenaba de calor.
Y así transcurría el tiempo;
sembró en tierra estéril
y nada bueno cosechó.
El sembrador de amor
se alejó de aquella tierra
que lo desairó;
y sin embargo el volvía a ella
con todo su amor;
no podía creer
que esa tierra no respondía
al sudor, al esmero y dedicación.
Era joven aún, lleno de ilusión;
quiso cosechar rosas en el desierto,
y sólo espinas recibió.
No tenía resignación,
le matarón su ilusión;
tanto amor
sólo esperaba amor.
Simental
y lleno de ilusión sembró su amor;
y día a día volvía a su tierra
y la llenaba de calor.
Y así transcurría el tiempo;
sembró en tierra estéril
y nada bueno cosechó.
El sembrador de amor
se alejó de aquella tierra
que lo desairó;
y sin embargo el volvía a ella
con todo su amor;
no podía creer
que esa tierra no respondía
al sudor, al esmero y dedicación.
Era joven aún, lleno de ilusión;
quiso cosechar rosas en el desierto,
y sólo espinas recibió.
No tenía resignación,
le matarón su ilusión;
tanto amor
sólo esperaba amor.
Simental