El un navegador errante
En el río del olvido
Que su llanto ha provocado
Ella, la musa de una tragedia oscura
Que se envuelve en pétalos color tristeza,
Ambos, una sola alma
Que arde eternamente
En el infierno propio
De un amor frustrado
El, la pálida imagen gris
De una amarga promesa no cumplida,
Ella, el esbozo de la perfidia
En un corazón roto
Con olor fresco a dolor,
Ambos una tormenta rosa
Que se ahogo en un vaso.
Ella, una mañana clara sin sol
Y con nieve en la cara,
El, sonrisa fingida
De una pena aferrada,
Los dos, una mirada que se perdió en el abismo
De sus propios miedos.
El, aquel amor que juro nunca irse
Ella, la plegaria de un corazón roto
El, el adiós que siempre duele
Ella, la mueca fingida de la eterna muerte efímera
El, el engaño no predicho de una esencia casi extinta
Ella, un suspiro que murió en manos del amor
Los dos, una pareja que fue casi perfecta.
En el río del olvido
Que su llanto ha provocado
Ella, la musa de una tragedia oscura
Que se envuelve en pétalos color tristeza,
Ambos, una sola alma
Que arde eternamente
En el infierno propio
De un amor frustrado
El, la pálida imagen gris
De una amarga promesa no cumplida,
Ella, el esbozo de la perfidia
En un corazón roto
Con olor fresco a dolor,
Ambos una tormenta rosa
Que se ahogo en un vaso.
Ella, una mañana clara sin sol
Y con nieve en la cara,
El, sonrisa fingida
De una pena aferrada,
Los dos, una mirada que se perdió en el abismo
De sus propios miedos.
El, aquel amor que juro nunca irse
Ella, la plegaria de un corazón roto
El, el adiós que siempre duele
Ella, la mueca fingida de la eterna muerte efímera
El, el engaño no predicho de una esencia casi extinta
Ella, un suspiro que murió en manos del amor
Los dos, una pareja que fue casi perfecta.