Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Viste rojo carnaval para servir la cena,
túnicas en blanco y negro pa empezar a amar,
compone quince rock and rolls en noche buena
y un bossa nova si la quiero besar.
Dice que está harta de estar harta de la vida,
recita salmos en las noches para irse a dormir,
se ausenta de la soledad para estar querida
y deja que mis manos la aprendan a desvestir.
La noche la quiere de patrona para sus delirios,
el calendario pone lunas nuevas para comenzar
una lluvia de alabanzas, blasfemias y gemidos
que tienen en su cuerpo cada noche un nuevo hogar.
No permita Dios que me aparten tus besos,
ni exista gloria o cielo en el que tú no estés,
que siga mi boca cumpliendo tus deseos
y que no se aparezca enero el próximo mes.
Qué será... qué será... será el amor
que toca mi ventana sin pedir permiso,
será que a mi edad puede ser soñador
este tonto corazón que siempre rueda por el piso.
Viste rojo carnaval para planchar mi lengua,
va de patrona de poemas que nunca escribí
y a estas alturas ya no le pido tregua,
lo que es bueno para el amor, es bueno para mí.
túnicas en blanco y negro pa empezar a amar,
compone quince rock and rolls en noche buena
y un bossa nova si la quiero besar.
Dice que está harta de estar harta de la vida,
recita salmos en las noches para irse a dormir,
se ausenta de la soledad para estar querida
y deja que mis manos la aprendan a desvestir.
La noche la quiere de patrona para sus delirios,
el calendario pone lunas nuevas para comenzar
una lluvia de alabanzas, blasfemias y gemidos
que tienen en su cuerpo cada noche un nuevo hogar.
No permita Dios que me aparten tus besos,
ni exista gloria o cielo en el que tú no estés,
que siga mi boca cumpliendo tus deseos
y que no se aparezca enero el próximo mes.
Qué será... qué será... será el amor
que toca mi ventana sin pedir permiso,
será que a mi edad puede ser soñador
este tonto corazón que siempre rueda por el piso.
Viste rojo carnaval para planchar mi lengua,
va de patrona de poemas que nunca escribí
y a estas alturas ya no le pido tregua,
lo que es bueno para el amor, es bueno para mí.