LA PLAYA
La playa esta vacía y fría;
empiezo a caminar siguiendo las huellas de las gaviotas.
No se oye ningún ruido,
mas que las aguas descansando por donde yo camino
y el aire chocando contra mi pabellón auditivo.
No tengo miedo a los delincuentes ni a ningún otro bandido.
Lo único que siento es frío.
Acelero mi paso y oigo mis pies pesados deslizándose sobre la arena,
mi respiración se hace más profunda y sonora;
a lo lejos se oye ya la mar camuflada por el profundo de mi latido;
gotas de sudor deslizándose por mi cara.
Corro y corro pero solo encuentro más arena;
ya no queda más arena blanda en mi camino;
no hay mas huellas de gaviotas.
Y allí de improvisto en la dura y húmeda arena
me derrumbo y me hago un ovillo.
La playa esta vacía y fría;
empiezo a caminar siguiendo las huellas de las gaviotas.
No se oye ningún ruido,
mas que las aguas descansando por donde yo camino
y el aire chocando contra mi pabellón auditivo.
No tengo miedo a los delincuentes ni a ningún otro bandido.
Lo único que siento es frío.
Acelero mi paso y oigo mis pies pesados deslizándose sobre la arena,
mi respiración se hace más profunda y sonora;
a lo lejos se oye ya la mar camuflada por el profundo de mi latido;
gotas de sudor deslizándose por mi cara.
Corro y corro pero solo encuentro más arena;
ya no queda más arena blanda en mi camino;
no hay mas huellas de gaviotas.
Y allí de improvisto en la dura y húmeda arena
me derrumbo y me hago un ovillo.