Sigfrid
Poeta recién llegado
La Playa
Veo el sol ocultarse y a un atadecer morir,
escucho al mar incesante cuando está por venir;
ese atardecer que muere, jamás volverá,
y esas huella en la playa el mar las borrará.
Las estrellas surcan el manto celeste,
y la Luna majestuosa su viaje emprende;
hacia la bóveda infinita del espacio,
para iluminar la noche que viaja despacio.
La brisa del mar recorre la playa entera,
dando un toque frío a las ardientes arenas;
las olas continan en su eterno vaivén,
en una danza continua con fuerza y desdén.
Se revientan en espuma las olas,
se estremece con el viento mi persona;
me perderé en las arenas y en el mar,
será esta playa mi último y querido lugar.
Veo el sol ocultarse y a un atadecer morir,
escucho al mar incesante cuando está por venir;
ese atardecer que muere, jamás volverá,
y esas huella en la playa el mar las borrará.
Las estrellas surcan el manto celeste,
y la Luna majestuosa su viaje emprende;
hacia la bóveda infinita del espacio,
para iluminar la noche que viaja despacio.
La brisa del mar recorre la playa entera,
dando un toque frío a las ardientes arenas;
las olas continan en su eterno vaivén,
en una danza continua con fuerza y desdén.
Se revientan en espuma las olas,
se estremece con el viento mi persona;
me perderé en las arenas y en el mar,
será esta playa mi último y querido lugar.