Marcelo Merlo
Poeta recién llegado
La poesía se completa
cuando náufrago
y hambriento llego
al extremo oriente
de tu piel.
No hay tiempo para pensar,
sólo la expresión muda,
ferviente oración,
de dos cuerpos sublimados.
Mitología de la soledad,
el jardín Edén,
y una fruta prohibida,
que sacia el vacío.
Recuerdos borrados,
epifanía de la luna,
y un rayo del éter
comulga con tus besos.
Sanado de la enfermedad
de la razón, me entrego,
a la locura del alma,
de saberme,
uno contigo.
cuando náufrago
y hambriento llego
al extremo oriente
de tu piel.
No hay tiempo para pensar,
sólo la expresión muda,
ferviente oración,
de dos cuerpos sublimados.
Mitología de la soledad,
el jardín Edén,
y una fruta prohibida,
que sacia el vacío.
Recuerdos borrados,
epifanía de la luna,
y un rayo del éter
comulga con tus besos.
Sanado de la enfermedad
de la razón, me entrego,
a la locura del alma,
de saberme,
uno contigo.