Querido Juan: Aún no sé qué contestar a tu pregunta; sabes que siempre fui muy reflexiva, esto me ha traído más de un problema contigo; siempre pretendes de mí respuestas inmediatas. Me gusta sopesar los pros y los contras antes de pronunciarme y terminar arruinándonos el día. Sabes que no depende solo de nosotros, sino de las circunstancias externas y por tanto pregunto: ¿Quién me garantiza a mí que no tengamos hoy, otra letanía de acalorados debates por: la elección de la película, el tema de la misma, el dilema de siempre entre los dos restaurantes para cenar (chino o mejicano) y el menú? Sin contar con los imprevistos.
Siento decirte que hoy no tengo cuerpo para cansinos debates; prefiero quedarme en casa releyendo a Isaac Asimov y su extraordinario relato de ciencia ficción La última pregunta, comiendo chocolate y acariciando el lomo de Panchito mientras escucho su pacífico ronroneo.
Última edición: