Marco Antonio
Poeta recién llegado
[center:80024c1fff]Sonidos rotos en el más absoluto ocaso,
En los muros del templo mueren
Luces tenues, apagadas como recuerdo del día,
Sobre su rostro rayos vierten.
Del eco de los últimos rezos,
Un soslayo de paz ha quedado,
Junto a ramos de marchitas ilusiones,
Que frías lágrimas han ahogado.
Su cuerpo ahora descansar puede,
Entre la multitud de un mar muerto,
donde entre cipreses duerme,
La princesa azul de mi cuento.[/center:80024c1fff]
En los muros del templo mueren
Luces tenues, apagadas como recuerdo del día,
Sobre su rostro rayos vierten.
Del eco de los últimos rezos,
Un soslayo de paz ha quedado,
Junto a ramos de marchitas ilusiones,
Que frías lágrimas han ahogado.
Su cuerpo ahora descansar puede,
Entre la multitud de un mar muerto,
donde entre cipreses duerme,
La princesa azul de mi cuento.[/center:80024c1fff]