poetakabik
Poeta veterano en el portal
Y al fin, cuando la historia ya no pese
ni el oro ni el dolor sean la medida,
cuando la voz del hombre se redime
y el llanto del olvido no regrese.
veremos que la sombra fue maestra,
que el miedo solo quiso ser cuidado,
que el tiempo no fue nunca un juez cerrado,
sino un farol que arde si se apresta.
La tierra sanará bajo los pasos
de aquellos que comprendan su latido,
y el viento contará lo que ha nacido
de amores sin frontera y sin fracasos.
Entonces, sí, el hombre y su reflejo
serán uno en la paz que no termina,
El mundo, un solo ser sin disciplina
que canta… porque ha hallado su consejo.
ni el oro ni el dolor sean la medida,
cuando la voz del hombre se redime
y el llanto del olvido no regrese.
veremos que la sombra fue maestra,
que el miedo solo quiso ser cuidado,
que el tiempo no fue nunca un juez cerrado,
sino un farol que arde si se apresta.
La tierra sanará bajo los pasos
de aquellos que comprendan su latido,
y el viento contará lo que ha nacido
de amores sin frontera y sin fracasos.
Entonces, sí, el hombre y su reflejo
serán uno en la paz que no termina,
El mundo, un solo ser sin disciplina
que canta… porque ha hallado su consejo.