Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
Los colores se repiten:
Blanco, verde azul
y unas pocas veces rojo
Entre las paredes
en silencio
se desatan batallas
inesperadas,
algunas son fugaces
otras se hacen eternas;
unas se ganan,
otras se pierden,
pero nunca se empata.
Esa puerta de agua sólida
se abre a dos lados:
unos entran,
a otros los sacan
templados.
Un coro de llanto,
un ángel al lado
una sombra lo vigila
Una puerta indeseable
a veces... lo despide
a lo incógnito.
Los colores se replican:
cuestionando al
desesperante silencio
Verde, azul,
blanco, verde
no hubo rojo.
los Soldados de Luz
respiran y celebran el suceso
con sorpresa de incrédulos,
¿Será por la rutina...?
Hay tantos caminos
por donde arrastrarnos
como huellas en la arena
y muchas puertas
por donde no querer pasar
Yo salí por una de ellas...
quisiera decir que no
quisiera volver,
-pero ¿Quién soy?
solo polvo y viento...
Los colores volvieron:
Azul y blanco, verde y blanco
y mucho... mucho rojo
como mar enojado y hambriento
La puerta se rompe y queda
abierta,
aún así,
solo entran, nadie sale.
Al final de la batalla
las bajas son muchas:
niños, hombres, mujeres
todos vestidos de blanco
de pies a cabeza.
Los Soldados de Luz
hoy no celebran,
cabizbajos se les ve
por las trincheras,
preguntándose ¿Por qué...?
Blanco, verde azul
y unas pocas veces rojo
Entre las paredes
en silencio
se desatan batallas
inesperadas,
algunas son fugaces
otras se hacen eternas;
unas se ganan,
otras se pierden,
pero nunca se empata.
Esa puerta de agua sólida
se abre a dos lados:
unos entran,
a otros los sacan
templados.
Un coro de llanto,
un ángel al lado
una sombra lo vigila
Una puerta indeseable
a veces... lo despide
a lo incógnito.
Los colores se replican:
cuestionando al
desesperante silencio
Verde, azul,
blanco, verde
no hubo rojo.
los Soldados de Luz
respiran y celebran el suceso
con sorpresa de incrédulos,
¿Será por la rutina...?
Hay tantos caminos
por donde arrastrarnos
como huellas en la arena
y muchas puertas
por donde no querer pasar
Yo salí por una de ellas...
quisiera decir que no
quisiera volver,
-pero ¿Quién soy?
solo polvo y viento...
Los colores volvieron:
Azul y blanco, verde y blanco
y mucho... mucho rojo
como mar enojado y hambriento
La puerta se rompe y queda
abierta,
aún así,
solo entran, nadie sale.
Al final de la batalla
las bajas son muchas:
niños, hombres, mujeres
todos vestidos de blanco
de pies a cabeza.
Los Soldados de Luz
hoy no celebran,
cabizbajos se les ve
por las trincheras,
preguntándose ¿Por qué...?
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