elmergantry
Poeta recién llegado
Pitágoras soñó un orden perfecto: números enteros, proporciones divinas. Pero la raíz de dos, irracional y rebelde, rompió su sueño y escapó. "Matad al mensajero del caos", ordenó, y ahogaron al discípulo. Pero la realidad no se encierra. Fluye como un río más allá de los muros. Pitágoras, convertido en su propio orden, no pudo aceptar que la realidad se le escapaba por todos lados. La moraleja: no puedes encerrar a la realidad.